Bajo el título "Érase una vez en Bilbao… y 8 años después, también", los actores Patricia Montero y Álex Adróver han documentado su regreso a la ciudad. La pareja ha querido realizar un ejercicio de nostalgia comparando su situación actual con la de su última estancia en la villa. Según relata Montero en sus perfiles, han vuelto "al mismo lugar, pero siendo otros".
La actriz recuerda que en su anterior visita eran "padres primerizos" y se encontraban en una de sus "primeras escapadas solos… buscando volver a ser novios". En esta ocasión, el viaje ha servido para celebrar todo lo acontecido en la última década: "Otra hija, 2 perros, una gata, una empresa… y mil historias después", explica Patricia a sus seguidores.
Su visita
La crónica de sus 48 horas en la villa ha sido un fiel reflejo de su experiencia. Montero ha descrito con humor el clima característico de la zona, mencionando "48 horas de sirimiri (lluvia fina que no se va)". Pese al tiempo, la pareja se ha dedicado a "caminar y caminar", recorriendo "una calle, otra..." y dejándose llevar por la oferta culinaria de la ciudad: "Un bar, otro… vermut, tapeo, risas…".
En el apartado gastronómico, los intérpretes no han dejado pasar la oportunidad de degustar el dulce más emblemático de la ciudad, admitiendo haber disfrutado de "algún que otro bollo de mantequilla". Ante la inestabilidad del clima, han relatado que el sol les ha regalado una de las imágenes más destacables de su visita: "Y de repente, el sol. Ese sol que aparece y hace brillar el Guggenheim como si fuera la 1ª vez".
Bollo de mantequilla de Arrese
Para la pareja, Bilbao sigue manteniendo intacto su atractivo a pesar del paso del tiempo. Patricia Montero concluye su relato asegurando que "Bilbao no cambia, y siempre es una pedazo de opción", subrayando lo especial que ha sido para ellos esta estancia: "Qué bonito volver así".