Steve Marsh, youtuber del Reino Unido, ha publicado un video en su canal de Youtube en el que muestra cómo fue su visita a la villa. Explica que entró en Bilbao en ferry y que tanto el puerto como el trayecto inicial le parecieron “un poco ásperos e industriales”. Sin embargo, según dice, esa sensación duró poco. Ya instalado en la ciudad, lanza una frase que repite durante todo el recorrido: “Creo que esta podría ser mi nueva ciudad favorita”.
El recorrido arranca en la estación de Abando Indalecio Prieto, cuya fachada le llama especialmente la atención. “Mira esa fachada, es preciosa”, comenta antes de detenerse a desayunar. Cafés con leche, zumo recién exprimido y bocadillos forman su primera experiencia gastronómica. Destaca un detalle que repite varias veces: la frescura del producto. “Vimos cómo exprimían esas naranjas”, subraya, antes de añadir que “la comida de la estación es increíble, todo está muy fresco”. Como no podía ser de otra manera, la comida tiene un gran protagonismo durante todo el vídeo.
Rumbo al Puente Bizkaia
Tras el desayuno, Marsh toma el tren hacia Portugalete para visitar el Puente Bizkaia, conocido popularmente como Puente Colgante. Durante el trayecto se fija en el bilingüismo de las calles: “Euskera arriba, castellano abajo. Es un idioma completamente distinto”. Cuando llega al puente, reconoce que las imágenes de internet no hacen justicia a la escala real del puente: “Es una belleza… creo que es más grande de lo que esperaba”.
El youtuber destaca tanto la góndola como la posibilidad de cruzar por la pasarela superior. “No solo es bonito de ver, también es funcional”, explica. Ya arriba, admite el vértigo que siente a esa altura: “Dios mío, es peor de lo que pensaba, pero las vistas son increíbles. Podría hacer un vídeo entero solo del puente”.
Parada en San Mamés
De regreso a Bilbao, baja en San Mamés. El estadio le impresiona por tamaño, aunque reconoce que prefiere los campos más tradicionales. Aun así, conecta con la dimensión social del fútbol en la ciudad: “El fútbol aquí es una cosa de comunidad, a otro nivel”. Además, el británico deja claro que le gustaría volver en una ocasión especial: “Tenemos que venir a un partido”.
San Mamés
Ya en el Museo Guggenheim, Marsh es sincero. “No soy fan del arte moderno”, afirma, por lo que decide no entrar a verlo desde dentro. Aun así, valora el edificio: “Muy impresionante, lo admito”. Incluso relativiza su papel en la ciudad: “Bilbao estaría bien incluso sin él”, aunque reconoce el peso simbólico y arquitectónico del museo.
El paseo continúa por el Arenal y el Casco Viejo, donde se encuentra con mercados, terrazas y plazas llenas. Ahí vuelve a subrayar una de sus observaciones más repetidas: “Bilbao es una ciudad grande, pero tiene un aire de pueblo”. Para él, esa combinación explica gran parte del atractivo de la ciudad. Marsh insiste en la idea de que la ciudad lo tiene todo.