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Vida y estilo

Un macroestudio revela que no casarse nunca aumenta el riesgo de padecer cáncer

Es especialmente pronunciado en los casos prevenibles, aunque sus autores advierten de que "casarse no previene el cáncer por arte de magia"
Imagen de archivo de una boda.
Imagen de archivo de una boda. / Freepik

Actualizado hace 10 minutos

Los adultos que nunca se han casado tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar cáncer que quienes sí lo han estado, según un amplio estudio estadounidense con más de 4 millones de casos.

Este mayor riesgo abarca casi todos los tipos principales de cáncer y es especialmente pronunciado en el caso de los cánceres prevenibles, como los relacionados con infecciones, tabaquismo y factores reproductivos.

El estudio, dirigido por investigadores del Sylvester Comprehensive Cancer Center, perteneciente a la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami (Estados Unidos), se ha publicado en la revista 'Cancer Research Communications'.

"Estos hallazgos sugieren que factores sociales como el estado civil pueden servir como marcadores importantes del riesgo de cáncer a nivel poblacional", señala el doctor Paulo Pinheiro, coautor del estudio y médico-científico de Sylvester cuyo laboratorio realiza estudios epidemiológicos del cáncer basados en la población.

No obstante, puntualiza que esta novedosa observación no significa que casarse prevenga el cáncer ni que la gente necesite casarse. "Esto significa que, si no estás casado, debes prestar especial atención a los factores de riesgo de cáncer, someterte a las pruebas de detección que necesites y mantenerte al día en materia de atención médica", explica el doctor Frank Penedo, director asociado de ciencias de la población y director del Instituto Sylvester de Supervivencia y Cuidados Paliativos (SSCI).

ÚTIL PARA ENFOCAR ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN

"En lo que respecta a las medidas de prevención, nuestros hallazgos señalan la importancia de enfocar las estrategias de concienciación y prevención del riesgo de cáncer prestando atención al estado civil", añade.

El matrimonio ya se asocia con un diagnóstico más temprano del cáncer y una mayor supervivencia. Las personas casadas suelen tener, aunque no siempre, redes de apoyo más sólidas, mayor estabilidad económica y son más propensas a seguir los tratamientos oncológicos.

Sin embargo, los estudios previos sobre la relación entre el matrimonio y el cáncer se centraron casi exclusivamente en lo que sucede durante y después del diagnóstico. Solo unos pocos estudios pequeños y antiguos exploraron si el matrimonio influye en la probabilidad de padecer cáncer.

"Queríamos saber quiénes tienen más probabilidades de padecer cáncer: ¿las personas casadas o las solteras?", explica Pinheiro. Para averiguarlo, los investigadores analizaron un amplio conjunto de datos que abarcaba 12 estados e incluía información demográfica y sobre cáncer de más de 4 millones de casos en una población de más de 100 millones de personas, recopilada entre 2015 y 2022.

Examinaron los casos de cánceres malignos diagnosticados a partir de los 30 años y compararon las tasas de diversos tipos de cáncer según el estado civil, desglosadas además por sexo y raza, y ajustadas por edad.

Los investigadores clasificaron el estado civil en dos grupos: quienes estaban o habían estado casados (incluidos los casados, divorciados y viudos) y quienes nunca se habían casado.

El estudio comenzó en 2015 porque ese año la Corte Suprema de Estados Unidos legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que permitió incluir a las parejas del mismo sexo en la categoría de casados. Uno de cada cinco adultos participantes en el estudio nunca se había casado.

Pinheiro esperaba encontrar algunas correlaciones, dadas las relaciones ya establecidas entre el matrimonio y factores del estilo de vida como fumar, la atención médica rutinaria y tener hijos, pero la contundencia de algunos hallazgos lo sorprendió.

POR TIPOS DE CÁNCER

Los adultos que nunca se casaron presentaron tasas de cáncer considerablemente más altas que aquellos que estaban o habían estado casados. Para algunos tipos de cáncer, la asociación fue aún más fuerte: los hombres adultos que nunca se casaron tuvieron una tasa de cáncer anal aproximadamente cinco veces mayor que la de los hombres casados. Las mujeres adultas que nunca se casaron tuvieron una tasa de cáncer de cuello uterino casi tres veces mayor que la de las mujeres que estaban o habían estado casadas.

Tanto el cáncer anal como el cervical están estrechamente relacionados con la infección por VPH, por lo que estas diferencias probablemente reflejen variaciones en la exposición y, en el caso del cáncer cervical, también diferencias en los programas de detección y prevención. En cambio, para cánceres como el de endometrio y el de ovario, las diferencias según el estado civil podrían reflejar, en parte, el efecto protector de la paridad, más frecuente entre las personas casadas.

"Es una señal clara y contundente de que algunas personas corren un mayor riesgo", señala Penedo. Así, los hombres y las mujeres mostraron patrones ligeramente diferentes. Los hombres que nunca se casaron tenían aproximadamente un 70 % más de probabilidades de desarrollar cáncer que los hombres casados, mientras que las mujeres que nunca se casaron tenían aproximadamente un 85 % más de probabilidades de desarrollar cáncer que las mujeres que estaban o habían estado casadas.

Esto representa un pequeño pero significativo cambio en una tendencia más amplia: los hombres suelen beneficiarse más del matrimonio que las mujeres en términos de salud y factores sociales. En este caso, las mujeres parecieron beneficiarse ligeramente más del matrimonio que los hombres.

Las asociaciones más fuertes entre el matrimonio y el cáncer se observaron en los cánceres relacionados con infecciones, tabaquismo o consumo de alcohol y, en el caso de las mujeres, en los cánceres relacionados con la reproducción, como el cáncer de ovario y el de endometrio.

Los investigadores hallaron asociaciones más débiles entre los cánceres que contaban con programas de detección precoz rigurosos, incluidos los cánceres de mama, tiroides y próstata.

También observaron patrones según la raza y el estado civil. Los hombres negros solteros presentaban las tasas de cáncer más altas en general. Sin embargo, los hombres negros casados tenían tasas de cáncer más bajas que los hombres blancos casados, lo que indica una fuerte asociación protectora del matrimonio en ese grupo.

No obstante, el estudio tiene limitaciones: las personas que fuman menos, beben menos, se cuidan mejor y están más integradas socialmente también pueden tener más probabilidades de casarse.

Sin embargo, los investigadores descubrieron que la relación entre el matrimonio y el cáncer era más fuerte en adultos mayores de 50 años, lo que sugiere que, a medida que las personas envejecen y acumulan riesgos de exposición al cáncer, los beneficios asociados al matrimonio pueden volverse más pronunciados.

El estudio también excluyó a las personas solteras que mantienen relaciones de pareja estables. Según Pinheiro, este grupo probablemente sea pequeño en relación con el tamaño del conjunto de datos, pero merece la pena explorarlo en futuras investigaciones.

Futuros estudios podrían subdividir aún más la categoría de casados en personas casadas, divorciadas y viudas, y realizar un seguimiento de las personas durante décadas para comprender mejor cómo las transiciones matrimoniales afectan el riesgo de cáncer. En definitiva, los autores concluyen que casarse no previene el cáncer por arte de magia, recalcaron ambos autores, "pero la relación entre el estado civil y el riesgo de cáncer es una observación nueva e interesante que merece más investigación".

2026-04-19T09:10:40+02:00
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