El juez que instruye en Estados Unidos la causa de Pablo Ibar ha rechazado íntegramente la moción presentada por su abogado, que recientemente solicitó la celebración de una vista pública para que pudiera declarar el testigo que exculpa al preso de origen vasco de los tres asesinatos por los que cumple cadena perpetua, informa la Asociación Pablo Ibar-Juicio Justo. La decisión no es firme y va a ser recurrida ante el 4.° Tribunal de Apelaciones de Distrito.
El fallo que acaba de conocerse constituye un nuevo varapalo para las aspiraciones de Pablo Ibar, quien confiaba en obtener una resolución favorable que le permitiera demostrar su inocencia. No obstante, el letrado defensor Daniel Tibbitt espera que el futuro recurso prospere y el testigo pueda comparecer y explicar que Pablo Ibar no tuvo participación alguna en los asesinatos que se cometieron en 1994 en una vivienda de la localidad de Miramar, próxima a Miami, donde dos asaltantes acabaron con las vidas del dueño de la casa y de dos mujeres jóvenes.
Según la asociación, la Fiscalía se opuso a la petición porque considera que las manifestaciones del testigo son de oídas, poco fiables y no están respaldadas por otras pruebas. También destaca que en la escena del crimen se encontró el ADN de Ibar en una camiseta.
Transferencia de ADN
La defensa ha cuestionado el valor de esa prueba genética y alega que la camiseta fue almacenada y manipulada durante años en condiciones que podrían haber provocado una transferencia secundaria de ADN. Además, señala que en la prenda apareció ADN de otro hombre cuya identidad se desconoce. También sostiene que el crimen pudo estar relacionado con el narcotráfico y no con un robo, ya que dejaron en la vivienda objetos de valor que no fueron sustraídos.
El juez considera que el nuevo testigo no es suficientemente creíble, entre otras razones, por sus antecedentes y por haber esperado más de treinta años para revelar la información. También afirma que, incluso si su declaración fuese admitida, no cambiaría el resultado del juicio debido a las demás pruebas que vinculan a Ibar con los asesinatos.
La defensa también alegó que Ibar no contó con una asistencia jurídica eficaz en su último juicio, pero este argumento fue igualmente rechazado. Ibar cumple actualmente cadena perpetua, después de haber pasado 16 años en el corredor de la muerte.