El fisioterapeuta @fisioteduca ha publicado un vídeo en el que responde a una pregunta muy habitual entre los aficionados: por qué tantos futbolistas se vendan la mano y si es “postureo” o tiene una razón médica. En su explicación plantea que, en la práctica, suele haber varios motivos a la vez y que el vendaje puede funcionar como prevención, soporte por molestias o incluso como rutina.
Proteger la muñeca
La primera razón que da es la más “de ciencia”, como dice él: “La gran mayoría de esguinces de muñeca se provocan por caídas y en el fútbol hay muchas”. Su argumento es que, aunque el fútbol no sea un deporte de contacto manual constante, sí hay muchas acciones en las que el jugador cae al suelo y apoya la mano, lo que puede generar molestias o microlesiones en la zona. Según cuenta, por eso algunos optan por vendajes visibles que, además de protección, les aportan “mucha seguridad” a nivel físico y mental durante el partido.
Dedos vendados
El segundo caso es el de los dedos vendados, a veces incluso unidos entre sí. @fisioteduca lo relaciona con lesiones pequeñas pero muy molestas: “Típica lesión, un pequeño esguince en el dedo, que hace que al correr le moleste”. En ese contexto, el vendaje se usa para limitar movimientos, reducir la molestia y permitir que el jugador siga compitiendo con menos dolor o menos riesgo de agravar la lesión.
Postureo
La tercera razón que menciona es la del amuleto. Según cuenta, hay jugadores que se lesionaron, se vendaron, les fue bien en esa etapa (o “les dio suerte”) y, desde entonces, lo mantienen como costumbre: “ya lo usan como amuleto”. En esa dinámica, el vendaje funciona como un ritual previo al partido, algo que da sensación de control, continuidad o confianza, incluso cuando la lesión ya no está activa.
Lamine Yamal celebra un gol durante un partido.
El propio fisioterapeuta admite que, junto al motivo clínico, a veces hay un componente estético o de imagen. Es decir, el vendaje puede empezar por una molestia real, pero terminar siendo más aparatoso de lo estrictamente necesario, también por cómo se percibe visualmente en televisión o redes en las que muchas veces los jugadores tratan de lograr una marca personal en el sentido estético de la palabra.
Además, añade un motivo más cotidiano: “los que se lo vendan porque llevan pulsera”. En algunos casos el vendaje sirve para cubrir accesorios o evitar que molesten, se enganchen o llamen la atención.