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Un expresidente prorruso es el favorito en las octavas elecciones de Bulgaria desde 2021

La probable victoria de Rumen Radev no garantiza poner fin a la crisis política ni evitar nuevos comicios
El ex presidente prorruso Rumen Radev
El ex presidente prorruso Rumen Radev / EP

Actualizado hace 13 segundos

Bulgaria afronta este domingo sus octavas elecciones desde 2021, con el ex presidente prorruso Rumen Radev como favorito tras una campaña marcada por mensajes anticorrupción y contra las élites, aunque su probable victoria no garantiza poner fin a la crisis política ni evitar nuevos comicios.

Siete primeros ministros en los últimos cinco años

Bulgaria, un país de 6,5 millones de habitantes, ha tenido siete primeros ministros en los últimos cinco años y el último Gobierno salido de las urnas, encabezado por el conservador Rosen Zhelyazkov, dimitió en diciembre tras once meses en el poder, presionado por una protestas contra la corrupción y la alta inflación.

La dimisión se produjo, además, pocos días antes de la incorporación del país balcánico a la eurozona, el 1 de enero de 2026, algo sobre lo que Radev pidió de forma infructuosa un referendo por el temor a una subida de los precios en el país más pobre de la Unión Europea (UE).

El ex presidente, considerado prorruso y euroescéptico, y que ha elogiado al ultranacionalista húngaro Viktor Orbán, anunció el 19 de enero su dimisión tras nueve años en el cargo y a un año exacto de expirar su segundo y último mandato.

Lo hizo con la promesa de convertirse en primer ministro para combatir la pobreza que afecta a un tercio de la población, un problema que atribuye a la corrupción y a la influencia de una oligarquía que controla los resortes del poder.

"Nuestro objetivo es claro: acabar con la oligarquía. Recuperemos nuestro país, para que no haya personas pobres en una Bulgaria europea", declaró Radev al inicio de la campaña.

Ese discurso conecta con un electorado harto de la inestabilidad política y con una gran desconfianza en las instituciones, lo que se traduce en un desencanto que hundió la participación electoral al 38% en 2024, la más baja de la UE.

Según explica a EFE Dimitar Ganev, politólogo de la agencia demoscópica Trend, Radev, un antiguo general que fue comandante en jefe de las Fuerzas Aéreas, ha sabido capitalizar una popularidad que se sitúa entre el 45 y el 50%, la más alta del país.

Radev lidera las encuestas con hasta el 34% de los votos

Impulsado por ese discurso contra la desigualdad y las élites, Radev lidera las encuestas con hasta el 34% de los votos, al conectar con un electorado mayoritariamente rural, crítico con el apoyo a Ucrania y la adopción del euro.

A gran distancia se situaría el partido conservador Ciudadanos para el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB), con alrededor del 19%, y que lidera el populista Boiko Borisov, tres veces primer ministro y el político más influyente del país en los últimos 15 años.

Le sigue la coalición reformista y proeuropea PP-DB, impulsora de las protestas contra la corrupción del pasado diciembre, que obtendría un 11%, y en cuarta posición aparece la formación DPS-Nuevo Comienzo, con un apoyo de hasta el 10% y que está liderada por el empresario Delyan Peevski, sancionado por EEUU y Reino Unido por corrupción.

La ultranacionalista y prorrusa Resurrección mantendría representación parlamentaria con hasta el 7% de los votos, aunque con un notable retroceso respecto a las elecciones de 2024 (13%) atribuido en parte al trasvase de apoyos hacia Radev.

El ex presidente atrae también a parte del electorado del Partido Socialista (BSP), heredero del antiguo partido comunista, que ahora se encuentra al borde del umbral del 4% y en riesgo de quedar fuera del Parlamento.

También se prevé una gran participación, de más del 60%, comparado con el 38% de las elecciones de 2024.

La gran ventaja de Radev como candidato con su formación recién creada, Bulgaria Progresista, es su "consistente crítica" al "status quo", un término que en Bulgaria es sinónimo de corrupción y del dominio de una élite.

Ese "status quo", añadió Ganev, está personificado en lo que definió como el "tándem vicioso Borisov-Peevski", en referencia a los líderes de GERB y de DPS-Nuevo Comienzo.

Esa influencia volvió a quedar en evidencia durante los once meses de gobierno de Zhelyazkov, liderado por el GERB y con apoyo parlamentario de DPS.

Las perspectivas de formar un gobierno estable son limitadas

Si las encuestas aciertan, las perspectivas de formar un gobierno estable son muy limitadas ya que Radev no tendría apoyo suficiente para gobernar en solitario y la búsqueda de socios será complicada.

Durante la campaña, Radev ha cerrado la puerta a cualquier cooperación con el GERB de Borisov y con el DPS, y considera también poco deseable una alianza con la coalición reformista PP-DB.

A su vez, la europeísta PP-DB rechaza pactar con él por sus posiciones prorrusas y con GERB o DPS por sus escándalos de corrupción, lo que deja prácticamente sin opciones alcanzar una mayoría.

En este contexto de líneas rojas y vetos cruzados, Bulgaria podría enfrentarse de nuevo a un bloqueo institucional que acabe en otras elecciones, quizá en verano, según vaticinó a EFE el politólogo Ganev.

2026-04-18T15:32:46+02:00
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