Joan Albert Arqués, empresario procesado por el caso 3%, ha negado que la empresa que dirigió pagara un préstamo en beneficio de CDC (Convergència Democràtica de Catalunya) avalado por Jordi Pujol Ferrusola y que el primogénito del expresidente catalán mediara a su favor en las adjudicaciones de obra pública que lo llevarán a juicio.
Arqués, que fue director general del grupo Arnó hasta su jubilación, ha declarado este miércoles como testigo en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional contra el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, sus siete hijos y una decena de empresarios por la fortuna oculta en Andorra, que la Fiscalía cree que la familia amasó con comisiones ilegales.
El empresario, además, está a la espera de juicio por el caso 3% de supuesta financiación ilegal de CDC, acusado de pagar comisiones a la formación a cambio de contratos públicos, por lo que la Fiscalía le pide ocho años y medio de cárcel.
Un crédito bajo sospecha
El testigo ha sido propuesto por las acusaciones, que pretenden indagar en el crédito de 168 millones de pesetas que Fibanc concedió a la empresa de servicios audiovisuales Hispart -una de las firmas que facilitó la financiación ilegal de CDC a través del Palau de la Música-, en una operación avalada por Jordi Pujol Ferrusola e impulsada por el extesorero de CDC Carles Torrent, ya fallecido.
La Fiscalía sospecha que ese crédito concedido a Hispart era en realidad para CDC, que solo pagó una parte del préstamo porque a partir de 2001 lo fue devolviendo Arnó, que consta hizo repetidas transferencias a esa cuenta de la empresa audiovisual en Fibanc, con lo que, según el ministerio público, acabó pagando a la formación 393.105 euros.
En la causa del caso Pujol figura además un correo electrónico en el que Arqués urge a Jordi 'Junior' a informarle sobre varias obras públicas que se van a licitar en el año 2010, cuando se adjudicaron los contratos por los que está encausado en el caso 3%.
Coincidieron "tres, o cuatro o cinco veces"
El empresario, sin embargo, ha afirmado que conoce a Jordi Pujol Ferrusola de haber coincido con él "tres, o cuatro o cinco veces en la vida" y que solo en una ocasión, en 2010, el hijo del expresident le ofreció trabajar con él a través de su consultora si Arnó resultaba adjudicataria de alguna obra pública licitada por el Ayuntamiento de Madrid, en el marco del "plan Zapatero".
"No nos adjudicaron ninguna y nuestra relación terminó ahí", ha afirmado el testigo, quien a preguntas de la Abogacía del Estado ha negado también que Pujol Ferrusola intermediara en la adjudicación de la obra por la que está procesado en el caso 3% y que le pagara por ello.
Respecto a los pagos a Hispart, Arqués ha mantenido que no tenían nada que ver con ningún préstamo y que, aunque no lo recuerda con exactitud por los 18 años transcurridos, debían obedecer a los "grupos electrógenos" que la empresa de servicios audiovisuales les proporcionaba para poner en marcha sus plantas de basalto y por la rotulación de los camiones que necesitaban en esa actividad.
Además, ha explicado, Hispart tuvo relación comercial con Arnó entre los años 1999 y 2001 porque preparaba los "eventos de inauguraciones de obras, pequeñas piedras, etc".
Un exdirectivo del Barça, testigo
En la sesión de este jueves ha declarado también Carles Tusquets, exdirectivo del Barça que según el auto de procesamiento del juez José de la Mata compartió una cuenta con Jordi Pujol Ferrusola vinculada a un fondo de inversión en Suiza de JP Morgan.
El testigo, que ha dicho conocer personalmente al expresidente catalán Jordi Pujol y a sus hijos desde su etapa de directivo del Barça -en el caso del primogénito porque jugaba en el equipo de rugby-, ha negado tajantemente que compartiera una cuenta con Jordi Pujol "Junior".
Según Tusquets, se trataba de "cuentas separadas" que pertenecían a una cartera de la que formaban parte distintos inversores: "Es un gran error del informe policial, un gran error de no saber cómo funciona", ha insistido, visiblemente irritado, al tiempo que recordaba que su tesis doctoral versa sobre fondos de inversión.
Este miércoles han seguido declarando testigos relacionados con transferencias entre sus cuentas en Andorra y otras vinculadas a Jordi Pujol Ferrusola y a su exesposa Mercè Gironès entre 1991 y 1994, una operativa que la Fiscalía cree que responde a mecanismos de compensación internacional para ocultar la procedencia y el destino de los fondos.
No le gustaban los "chanchullos" del banco
Uno de ellos, el empresario José María Montserrat Alberti, ha dicho que no tuvo conocimiento de que se hubiera realizado en 1993 un ingreso de 12 millones de pesetas procedentes de la cuenta de Pujol Ferrusola y Mercé Gironés en otra que él tenía en Andorra y que acabó cerrando porque no le gustaban los "chanchullos" del banco.
El testigo ha explicado que compartió con Jordi Pujol Ferrusola un negocio, que acabó siendo fallido, para vender aparatos que permitían reducir emisiones de CO₂ y consumo en motores de combustión, pero ha recalcado que la familia del expresident no intercedió para que obtuvieran financiación de la Generalitat.
En concreto, ha negado cualquier intervención de Oriol Pujol -quien fue secretario general de CDC y secretario del Departamento de Industria- y ha explicado que fue él mismo quien intentó conseguir una línea de ayuda pública a través del conseller de ERC Josep Huguet, sin éxito.