Un centro de estudios estrechamente vinculado con la Administración de Donald Trump ha recomendado restablecer una presencia militar permanente de Estados Unidos en el Caribe para mantener bajo control a Cuba, país al que considera una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.
La propuesta aparece en un informe firmado por Melissa Ford Maldonado, directora de la Iniciativa para las Américas del Instituto de Política America First. La autora plantea recuperar mecanismos que permitan superar los actuales despliegues puntuales y acercarse al modelo del antiguo Comando de Defensa del Caribe, creado durante la década de 1940 y considerado precedente del actual Comando Sur.
Sin construir grandes bases
El análisis no propone levantar grandes instalaciones militares permanentes en Cuba ni en otros países caribeños. En su lugar, plantea ampliar los acuerdos de acceso, los derechos de sobrevuelo y los enclaves de cooperación en materia de seguridad con gobiernos aliados que quieran estrechar su relación con Washington.
El informe reclama también aumentar la presión económica sobre La Habana y estudiar nuevas designaciones como organizaciones terroristas extranjeras para estructuras vinculadas al Estado cubano. Entre ellas menciona al Partido Comunista de Cuba (PCC) y a Gaesa, el conglomerado empresarial que controla una parte importante de la economía de la isla.
Una nueva ofensiva informativa
Ford Maldonado insta asimismo a la Casa Blanca a combatir lo que denomina "el monopolio informativo del régimen cubano". Para ello, propone recuperar los elementos que considera eficaces de Radio Martí y Televisión Martí, cerradas por orden de Trump en 2025 dentro de su campaña de reducción del gasto federal.
La autora descarta restaurar íntegramente el modelo anterior y apuesta por una iniciativa más digital y flexible, centrada en tecnologías contra la censura y otras herramientas que resulten más difíciles de bloquear para las autoridades cubanas.
Romper los vínculos con Rusia y China
El documento aboga además por cortar los lazos de La Habana con países considerados adversarios de Estados Unidos, como Rusia y China, y reforzar las labores de contrainteligencia relacionadas con Cuba. Entre sus objetivos políticos, el informe incluye apartar al Partido Comunista del poder, exigir elecciones y reformas democráticas y reclamar responsabilidades por los abusos cometidos en el pasado.
El Instituto de Política America First fue fundado en Washington en 2021, al finalizar el primer mandato de Trump. Entre sus responsables y colaboradores anteriores figuran varios miembros de la actual Administración estadounidense, como la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins; la secretaria de Educación, Linda McMahon; el director de la CIA, John Ratcliffe; y el responsable del FBI, Kash Patel.