Actualizado hace 2 minutos
Hoy en día se graba todo gracias a la generalización de los teléfonos móviles, que cada vez tienen cámaras de mejor calidad. Y los niños suelen ser los protagonistas de muchos de esos vídeos, especialmente con sus primeras veces: su primera risa, sus primeros pasos, su primera palabra y así hasta el infinito. E incluso antes de nacer, con esas (horteras) fiestas Gender reveal tan de moda en losa tiempos que corren para descubrir al mundo (como si lo necesitara) el sexo del bebé y tan destinadas a convertirse en un post de Instagram o en un clip de TikTok.
Adiós al chupete
Pero es innegable que muchas de esas grabaciones triunfan, como el vídeo que estos días circula por las redes y que ha emocionado a tanta gente por el sencillo pero a la vez simbólico gesto de un bebé que marca un antes y un después en su vida: el momento en el que abandona para siempre su chupete. La escena, breve (menos de un minuto, pero con más impacto que una temporada entera de Peppa Pig), muestra al pequeño protagonista enganchado a su chupete como si fuera el ancla emocional de su corta vida, pero sin miedo, rencor ni apego a ese objeto que lo ha acompañado siempre.
Es un momento claramente cinematográfico: hay nieve alrededor y el chupete, que todavía permanece en su boca, está sujeto a unos globos azules similares a los que se han visto en varias películas. En un instante de madurez, el niño suelta su preciado objeto al aire. Y el chupete va ascendiendo poco a poco ante la mirada del bebé, que levanta su manita y se despide de él para siempre.
Gesto simbólico
Un gesto, una especie de rito, que en realidad no es ninguna tontería: los pediatras recuerdan que el uso prolongado del chupete tiene sus inconvenientes y que, tarde o temprano, hay que enseñar a los pequeños a desligarse de ese comodín de goma que ya no les hace ninguna falta más allá de haberse convertido en un compañero emocional.
Esta despedida ha tenido mucho éxito en las redes por lo simbólico del momento: ¿quién no ha tenido que dejar atrás un hábito difícil, un objeto querido o una etapa? El vídeo funciona como un espejo: no es sólo un bebé perdiendo su chupete, es una metáfora diminuta de todos esos adioses que nos hacen crecer. Y como comentan varios internautas, todos somos de alguna manera ese bebé con globos azules en la mano.