El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha llamado a una movilización masiva en la huelga general del próximo 11 de noviembre, cuyo desarrollo variará según los territorios y sectores. Los sindicatos trabajan todavía para concretar el alcance de la convocatoria y su duración en cada ámbito.
"Quiero que las calles de mi país revienten de personas, de mujeres y de hombres, de jóvenes, de mayores, que no estamos dispuestos a que nos roben la cartera", ha manifestado este viernes en Sevilla. El dirigente sindical ha señalado el acceso a la vivienda, los salarios y la defensa de las pensiones como principales razones para participar.
"No hay convenio que aguante la subida de la vivienda"
Álvarez ha explicado que los problemas de los trabajadores tienen un impacto diferente según dónde residan. Ha puesto como ejemplo el precio de la vivienda, que no es el mismo en Almería que en Málaga, ni en Madrid que en Valencia.
"No hay convenio que aguante la subida de la vivienda", ha advertido, al considerar que su encarecimiento reduce el efecto de las mejoras salariales y limita la capacidad de compra. También ha reclamado una mayor distribución de la riqueza: "En el mundo nunca se ha ganado tanto dinero como se ha ganado ahora. Hay que repartirlo".
El responsable de UGT ha rechazado que exista una escasa disposición a secundar la huelga y ha anunciado asambleas para explicar las reivindicaciones e impulsar la participación. Además, ha asegurado que hay encuestas que sitúan el apoyo por encima del 60%, aunque no ha identificado esos estudios.
Respaldo a las acampadas por la vivienda
Álvarez ha mostrado su apoyo a los jóvenes acampados en distintas ciudades para reclamar una vivienda digna y ha cargado contra el PP por sus críticas a estas protestas. "¿Cómo pueden descalificar a la gente de esta manera?", ha cuestionado.
El dirigente ha comparado esa actitud con la respuesta a las mujeres afectadas por los fallos en el cribado de cáncer de mama en Andalucía. "Nosotros estamos cien por cien con ellos", ha afirmado sobre los manifestantes por la vivienda, con quienes ha comprometido el respaldo de UGT.