La tecnología avanza de forma imparable y cosas que hace unos años parecían ciencia ficción ahora están a punto de convertirse en realidad. Es el caso de los robotaxis, esos vehículos sin conductor que llegarán a las ciudades para revolucionar el transporte urbano.
Uber y Nvidia han anunciado recientemente que han unido sus fuerzas para desplegar una red global de robotaxis con inteligencia artificial (IA) que comenzará a rodar en 2027. Primero lo hará en Los Ángeles y San Francisco (EEUU), y después, si todo sigue el guion previsto, estos vehículos llegarán a otras 28 ciudades de distintos continentes para finales de 2028.
Tecnología y automoción
La finalidad de este proyecto es combinar la tecnología de la conducción autónoma de Nvidia con la red global de movilidad de Uber con el fin de redefinir la forma en la que nos movemos por las ciudades. Para ello, utiliza la plataforma Nvidia Drive Hyperion y un nuevo sistema de IA bautizado como Nvidia Alpamayo.
Este es capaz de enfrentarse a situaciones complejas en la carretera, que van desde obras inesperadas hasta comportamientos imprevisibles de los peatones. El resultado: vehículos preparados no solo para conducir, sino también para entender lo que ocurre a su alrededor.
Una persona accede a la aplicación de Uber en el teléfono móvil.
Fases del proceso
Antes de que estos robotaxis puedan empezar a circular sin conductor, habrá varias fases intermedias. Primero, una flota se dedicará a recopilar datos de las ciudades; después, los coches operarán con supervisión humana y, finalmente, el sistema será capaz de gestionar la mayoría de las situaciones sin una intervención humana directa.
El consejero delegado de Uber, Dara Khosrowshahi, habla de un transporte "más seguro, fiable y accesible", una promesa que va en línea con el propósito del desarrollo tecnológico: hacer más eficiente lo cotidiano.
Por su parte, el fundador de Nvidia, Jensen Huang, va un paso más allá y sitúa este avance en lo que denomina el "momento ChatGPT" de la inteligencia artificial física, en referencia a la capacidad de estos sistemas para razonar en entornos reales.
Una carrera en marcha
Si algo evidencia el reciente anuncio de Uber y Nvidia es que la carrera por los robotaxis está en marcha y que no están solos. Tesla, la compañía de Elon Musk, ya ha puesto en circulación un programa piloto en Austin (Texas), aunque de momento se limita a 35 vehículos y, en su mayoría, siguen necesitando supervisores a bordo.
Desde su puesta en marcha en junio de 2025, estos vehículos han registrado al menos 15 incidentes, lo que demuestra que los avances son importantes, pero que todavía queda mucho camino por recorrer.
El vehículo 'Cybercab', que presta el servicio de robotaxis de la compañía Tesla.
Alianzas
Mientras tanto, el mapa de alianzas sigue creciendo. Uber ha reforzado en los últimos meses su estrategia en torno a los vehículos autónomos firmando acuerdos con distintas compañías del sector. La sensación es que nadie quiere quedarse fuera de un mercado que no solo promete cambiar la forma de desplazarse, sino también la estructura misma del transporte urbano.
Por ello, tal vez la clave de todo está en entender que no se trata solo de coches sin conductor, sino de una nueva forma de moverse por las ciudades y que, si se cumplen los plazos, empezará a tomar forma real en apenas un año.