Vida y estilo

TVE pone el foco en el trabajo forense en Cuelgamuros

‘Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible’ entra por primera vez en las criptas de la basílica
Imagen del documental ‘Cuelgamuros: entre lo difícil y lo imposible’ / RTVE

El ciclo Jóvenes, cine, memoria y democracia celebrado en el marco del Zinemaldia fue el escenario del preestreno del documental Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible que La 1 de TVE estrena dentro de Lo hacemos público, el espacio abierto en la cadena para acoger documentales de contenidos histórico y del que también forma parte Los archivos secretos del NO-DO o Lorca, las horas perdidas. emitido la pasada semana.

Hasta ahora, las únicas imágenes conocidas del interior de las criptas de Cuelgamuros correspondían a unas fotografías en blanco y negro de la Agencia EFE de 1959, que documentaban la llegada al lugar de las primeras cajas repletas de restos de víctimas de la guerra civil. Durante algo más de seis décadas, las criptas permanecieron cerradas mientras distintos medios de comunicación y productoras solicitaban acceder a ellas sin conseguirlo. Así hasta que comenzó el trabajo forense en su interior y el equipo de RTVE pudo ser el primero en entrar y documentar su estado actual.

El realizador Manuel Diéguez apunta que con el proyecto “se trata de dar valor y poner cara a quienes están ahí, al equipo forense que está haciendo una labor muy importante de dar un poco de luz a la oscuridad de estas criptas, porque al final son personas lo que hay detrás, historias, familias, hijos...”

Al frente de ese equipo cuya labor vemos en el documental, está Paco Etxeberria, que señala que “en la vida una cosa es buscar y otra es encontrar, y el ejercicio de buscar es obligatorio. Con el documental tenemos la ventaja de que se va a ver y comprender lo que hacemos ahí, y el reto y la dificultad del asunto”.

RTVE destaca que la producción intenta “que la audiencia se sienta uno más del equipo y entienda lo complicado que es localizar a una víctima entre 33.800 e, incluso, llegar a identificarla con una prueba de ADN”.

Como se puede ver en el documental, las cajas que contienen los restos se encuentran en muy mal estado, literalmente emparedadas tras los muros y sometidas a altos niveles de humedad, lo que ha impuesto unas condiciones de rodaje muy cuidadosas para no interferir en el trabajo forense.

Exponer con respeto

Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible, además de mostrar a los miembros del equipo forense detallar las dificultades y esfuerzos de un trabajo que les ha permitido identificar a 24 personas de las más de 200 reclamadas, recoge testimonios de los afectados, descendientes de las víctimas. Algunos a favor y pidiendo más celeridad a los trabajos y otros en contra de las exhumaciones.

Junto a Manuel Diéguez, el documental está dirigido y guionizado por Belén Alonso, quien en su paso por el Zinemaldia defendió que la producción evita cualquier tratamiento morboso. “Desde que entras allí, los forenses te contagian su respeto”, señaló. Ambos explicaron sus sensaciones al entrar por primera vez a las criptas, relatando que fueron “de silencio absoluto y un poco de opresión”.

Ambos realizadores confiesan que, entre las cosas que más les sorprendieron estuvo la posibilidad de reconstruir parte de las vidas de los allí enterrados a partir de objetos encontrados junto a sus restos. “Con una serie de ópticas especiales hemos conseguido poder documentar esos objetos y analizar las historias detrás de ellos”.

Defienden, además, haber intentado “abrir el foco” para mostrar las diferentes posturas existentes en torno al proceso de trabajo en Cuelgamuros y que sea el espectador el que saque sus propias conclusiones. “Este documental está para romper el cliché que se hace la gente de lo que es Cuelgamuros”.

24/09/2026