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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha enviado este domingo su amenaza más contundente, plagada de insultos, a las autoridades iraníes desde que bloquearon la navegación en el estrecho de Ormuz: o abren el paso para el martes que viene u ordenará un ataque masivo contra las infraestructuras iraníes.
"El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno", ha declarado Trump antes de asegurar que no habrá "nada que se parezca" al ataque que va a desencadenar si Teherán no acepta su ultimátum.
Un aviso que Trump ha repetido en los términos más contundentes posibles: "Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno. Esperad y mirad. Alabado sea Alá", ha zanjado.
"Volar por los aires"
Poco después, y en declaraciones a Fox News, Trump ha declarado su absoluto hartazgo con la situación. "Si no llegan a un acuerdo rápido, estoy considerando volar todo por los aires y apoderarme del petróleo", ha indicado, antes de expresar su confianza en la posibilidad de alcanzar un acuerdo de última hora, por mucho que las autoridades iraníes se hayan negado en rondo desde el principio a aceptar directamente sus términos.
Para facilitar las cosas, Trump asegura que los negociadores de Irán con los que está tratando, sin dar nombres, "han recibido una amnistía" para protegerles de nuevos ataques de Estados Unidos como los que acabaron con la plana mayor del estamento clerical iraní, representado en el fallecido ayatolá Alí Jamenei, al principio de la guerra.