El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha asegurado este martes que el presidente Donald Trump está dispuesto a reunirse con su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, durante la Asamblea General de Naciones Unidas que se celebra esta semana en Nueva York. “Ha dicho que está abierto a reunirse con quien sea”, ha afirmado Rubio en una entrevista concedida a la cadena NBC. Según ha explicado, Trump considera importante mantener conversaciones para resolver los problemas, aunque eso no implique que las partes estén de acuerdo.
El jefe de la diplomacia estadounidense ha aclarado que la Administración está abierta a celebrar el encuentro, pero ha precisado que por el momento no existe ninguna reunión programada entre ambos mandatarios. “El objetivo final es lograr que Irán nunca pueda tener un arma nuclear”, ha subrayado Rubio, quien ha calificado al iraní de “régimen clerical radical” y lo ha acusado de representar una amenaza tanto para su propia población como para el resto de la región. “Estamos dispuestos a hablar si eso conduce a algo positivo”, ha señalado antes de acusar a los demócratas de querer permitir que Irán disponga de armamento nuclear, una posibilidad que ha calificado de “suicidio absoluto”.
Defiende el veto a varios medios
Durante la entrevista, Rubio también ha defendido la decisión de impedir que periodistas de CNN, NSNOW y Politico accedan a la Casa Blanca para informar desde sus dependencias. El secretario de Estado ha acusado a estos medios de realizar una cobertura “deshonesta” de la Administración y de publicar informaciones que, a su juicio, “parecen estar a favor de Irán”. “Es como si todo lo que dijera Irán fuera verdad y restaran importancia a lo que dicen las autoridades estadounidenses”, ha criticado.
Rubio ha negado que se trate de una prohibición y ha insistido en que los medios afectados pueden seguir informando sobre la actividad de la Casa Blanca, aunque ya no dispongan de un espacio de trabajo en su interior. “No hemos cerrado estos medios. No hemos cerrado CNN. No hay policías ni militares derribando puertas”, ha argumentado. “Pueden seguir cubriendo las noticias de la Casa Blanca, simplemente no desde allí”, ha concluido.