El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este martes que no existen conversaciones "en curso ni programadas" con Irán, un día después de que expirara el plazo de 60 días establecido por Washington y Teherán para tratar de alcanzar un acuerdo definitivo de paz.
"No hay conversaciones ni diálogos en curso, ni programados, con la República Islámica de Irán. El bloqueo naval sigue plenamente vigente. El estrecho de Ormuz está abierto y operativo. Todas las minas marinas han sido retiradas o detonadas", ha afirmado Trump a través de su red social Truth Social.
Las declaraciones llegan después de que expirara el memorando de entendimiento de 14 puntos suscrito entre Washington y Teherán el pasado 17 de junio, que establecía una tregua y un periodo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo.
Trump eleva la tensión sobre Ormuz
Poco antes de descartar nuevas negociaciones, Trump había publicado una imagen en sus redes sociales en la que declaraba el estrecho de Ormuz como "nuevo territorio" de Estados Unidos, en plena escalada retórica entre Washington y Teherán.
El estrecho, una de las principales vías marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas, permanece abierto y operativo, según ha asegurado el mandatario estadounidense, pese a que el bloqueo naval continúa vigente.
Un acuerdo de 14 puntos
El memorando firmado en junio incluía entre sus principales asuntos el programa nuclear iraní y la reapertura sin peajes del estrecho de Ormuz, además de la creación de un fondo de reconstrucción para Irán dotado con 300.000 millones de dólares.
El plan contemplaba asimismo el levantamiento de las sanciones estadounidenses, incluidas las existentes en el marco de Naciones Unidas y del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), así como las sanciones directas y secundarias impuestas por Washington. La expiración del plazo sin nuevas conversaciones previstas deja en suspenso la posibilidad de alcanzar el acuerdo definitivo planteado en junio y mantiene abierto el escenario de tensión entre Estados Unidos e Irán.