El comerciante ordiziarra Luis Rodríguez Feloaga ha dedicado más de 50 años de su vida al mercado de Legazpi, donde ha estado al frente de su puesto de encurtidos. Sus inicios se remontan a cuando comenzó ayudando a sus padres, que ya vendían aceitunas en el mercado, y tras finalizar la educación básica decidió continuar con el negocio familiar. A lo largo de estas décadas ha atendido a varias generaciones de vecinos, llegando incluso a conocer a tres generaciones de una misma familia.
Para él, la clave de tantos años de trabajo ha sido ofrecer siempre un buen producto y mantener un trato cercano y respetuoso con la clientela. Además, destaca la evolución positiva del mercado, que con el tiempo ha mejorado sus instalaciones y sigue siendo un importante motor económico y un punto de encuentro para la vida social de Legazpi.