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Socialmente comprometida, lista para militar en las causas que ella considera justas, la diseñadora gráfica Aida Pérez (Bilbao, 1982), fundadora del estudio Aidearte, resume su modo de vida en una frase que no conviene pasar por alto: “Mi estudio se comporta igual que yo”. Así se entiende mejor cómo ha llegado a lanzar una campaña solidaria como 'Tócate las tetas', en la que ha realizado el diseño de una colección de ropa personalizada (desde tote bags a camisetas, calcetines, sudaderas con capucha, etc.) que se puede comprar vía online y bajo demanda en el sitio aidearte.com. El precio de las prendas oscila entre los 15 y 45 euros.
El dinero recaudado se destinará íntegramente a la entidad sin ánimo de lucro de Santurtzi Maite Ta Bizi. Según se recoge en su página web, se trata de “la primera asociación de Euskadi formada por pacientes de cáncer de mama metastásico”. Maite Ta Bizi lucha por aumentar la esperanza de vida de las personas que conviven con esta enfermedad y se marcan tres objetivos con su actividad: “Apoyar la investigación de nuevos tratamientos, dar visibilidad a la realidad de las pacientes metastásicas y ofrecer acompañamiento emocional y práctico”.
Una de las promotoras dela campaña 'Tócate las tetas'
El cáncer de mama le ha pasado de cerca a Aida. Lo conoce bien. A finales de 2022, en medio de una crisis personal y profesional que le llevó a plantearse incluso el cierre del estudio, este tipo de tumor golpeó a tres familiares suyos. Fueron tres casos seguidos. Uno tras otro. De repente, lo vio “clarísimo”. La gráfica de la campaña (“una oda a las tetas perdidas por la enfermedad”) salió prácticamente sola en una de sus noches de vigilia, que en su caso suelen ir aparejadas a chispazos creativos y repentinos momentos de inspiración.
La ilustración representa una mama “en sus diferentes particularidades”. “Todas las mamas perdidas por el camino son un sacrificio para todas nosotras y nuestro futuro en la lucha contra el cáncer de mama”, escribió Aida el 20 de octubre de 2022 en la cuenta de Instagram de Aidearte.
Más que un gesto puntual
Esta campaña de sensibilización va más allá de un gesto puntual, como puede ser el día Mundial del Cáncer de Mama, que se celebra anualmente en octubre. Ha ido creciendo poco a poco, mutando con el paso del tiempo sin perder su sentido original. Primero a Aida se le ocurrió que sería buena idea publicar en sus redes sociales un post todos los meses durante un año “para que recordemos tocarnos y tocarnos bien”. “¿Y si lo llevamos más a pie de calle y hacemos sudaderas?”, pensó más adelante, al cabo de “uno o dos años”.
Una teta es..., una teta
Las palabras son importantes, sobre todo, si no están gastadas por su uso y pueden hacer que las personas piensen dos veces y entiendan mejor las cosas. ¿Por qué decimos mama en 2026 cuando queremos decir teta o pecho? A la hora de idear la campaña, Aida Pérez tenía claro que no iba a andarse por las ramas. Quería un mensaje diáfano, sencillo y rotundo. Que entrase a la primera. Y lo consiguió: Tócate las tetas, porque hacerlo a tiempo salva vidas. “Si transformas la palabra teta con un subterfugio para decir otra cosa es cuando se pervierte, y ahí empieza el problema”, analiza Aida. “Al final, vivas en el Casco Viejo de Donostia, en la Gran Vía de Bilbao o en mi barrio obrero, una teta es una teta. Y el que diga lo contrario miente. ¿Nos vamos a escandalizar hoy en día por decir ‘tócate las tetas’?”.
En 2025 contacto con su colega Beatriz López, consultora de marketing digital y propietaria de la agencia BcomeDigital de Algorta, para darle un impulso extra y poder así salir a contar a los medios en qué consiste la campaña y cómo se puede colaborar con la adquisición de merchandising. ¿Se han marcado un objetivo económico con la venta del material? ¿Hablamos de cientos, miles de euros? “El fin es conseguir dinero y fondos, pero yo me doy con un canto en los dientes si logramos la repercusión suficiente para que la gente se conciencie”, reflexiona Aida. En este sentido, cada prenda “nos recuerda la importancia de tocarnos, revisarnos y cuidarnos, y que nadie lucha sola”.
Puritanismo anglosajón
Actualmente, el cáncer de mama afecta a más de 100.000 mujeres en todo el Estado. Por eso, ella incide en la importancia de la autoexploración, “que nos toquemos mujeres y hombres, porque a ellos también les afecta, aunque sea en un porcentaje mucho más bajo. Los casos están ahí. Otra cosa es que en la sociedad patriarcal en la que vivimos sea muy pudoroso reconocer que un hombre tiene cáncer de mama”, advierte.
La palabra teta se utiliza deliberadamente en el claim o eslogan que acompaña a los elementos visuales de la campaña. Es una decisión consciente por parte de su autora contra un puritanismo típicamente anglosajón que llega hasta nuestros días y nos atraviesa: “La gente no habla de teta o pecho, sino de cáncer de mama. Me parece pura demagogia, como cuando en la sociedad norteamericana no se pueden decir algunas palabras y luego son los primeros en exportar porno”.