Vida y estilo

‘Síndrome del apretón de manos’, la dolencia que esconde un gesto tan común

Conocida también como insuficiencia venosa crónica, es una patología frecuente y progresiva y explica los moretones que presenta el presidente de EEUU en sus manos
Moretón cubierto de maquillaje en la mano de Donald Trump. / Jim Lo Scalzo | Efe

El apretón de manos es un gesto muy arraigado en nuestra sociedad y sirve tanto para mostrar afecto o respeto, como para sellar importantes acuerdos. Si alguien sabe de eso, son los altos dirigentes, quienes acaban estrechando decenas de manos cada día.

Unas imágenes publicadas en redes sociales el pasado año por estas fechas, en las que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentaba una mano maquillada para disimular un moretón, hicieron saltar las alarmas en su momento sobre la posibilidad de que el mandatario tuviera algún problema serio de salud.

Insuficiencia venosa crónica

La Casa Blanca informó entonces de que, tras la realización de unas pruebas médicas, se había concluido que el mandatario estadounidense sufría una patología denominada insuficiencia venosa crónica (IVC), también conocida como el síndrome del apretón de manos, motivo por el que presenta dichos moretones en las manos y los tobillos hinchados.

Así, añadió también que los moretones "concordaban" con la irritación por su "frecuente apretón de manos y el uso de aspirina", ya que Trump toma dicho medicamento para reducir el riesgo de ataque cardíaco y de accidente cerebrovascular.

La semana pasada, fotos tomadas en el Foro Económico Mundial en Davos, volvían a mostrar un moretón en la mano de Trump. El presidente lo achacó a un golpe contra una mesa y a la ingesta de aspirina, en línea con las explicaciones ofrecidas en su día por la Casa Blanca.

En qué consiste la patología

Para conocer un poco más de cerca esta patología, diremos que la insuficiencia venosa crónica es una alteración del sistema venoso muy común en personas mayores y se debe a un mal funcionamiento de las válvulas venosas por estar debilitadas o dañadas.

Al no cerrar correctamente, las venas no logran transportar adecuadamente la sangre de regreso al corazón y se queda estancada en las venas. Se acumula en las extremidades y causa hinchazón y amoratamiento provocando síntomas como pesadez, dolor, varices, calambres nocturnos e incluso úlceras en los casos más graves.

Una mujer con los tobillos hinchados. Freepik

¿Por qué se produce?

Las causas de la insuficiencia venosa crónica son múltiples y las más comunes son: un debilitamiento de las válvulas venosas, posibles secuelas de una trombosis venosa profunda, el síndrome de May-Thurner (una compresión de la vena ilíaca) o una presión prolongada sobre las venas debido a pasar mucho tiempo sentado o de pie.

También influyen factores de riesgo, como la edad avanzada, ser mujer (por influencia hormonal), el embarazo, la obesidad, el sedentarismo o tener antecedentes familiares.

Síntomas más comunes

Los síntomas de la insuficiencia venosa crónica pueden variar en intensidad, pero suelen progresar con el tiempo si no se trata la enfermedad. Entre los más frecuentes están la pesadez y el cansancio en las piernas, un dolor que empeora al estar de pie y mejora al elevar las piernas; hinchazón (edema), sobre todo en tobillos; picor, sequedad y enrojecimiento de la piel; aparición de varices y arañas vasculares, así como cambios en la piel (manchas oscuras, endurecimiento) o úlceras venosas difíciles de curar en estadios avanzados.

Tratamiento

El tratamiento de la IVC depende del grado de afectación existente. En fases iniciales, las medidas conservadoras pueden ser suficientes: ejercicio físico regular, control del peso, evitar estar mucho tiempo sentado o de pie y el uso de medias de compresión, que mejoran el retorno venoso y alivian los síntomas.

Cuando hay varices importantes o complicaciones como úlceras o dolor persistente, se puede recurrir a técnicas más avanzadas entre las que destacan la escleroterapia (inyección de una sustancia que cierra la vena afectada), la ablación con láser o radiofrecuencia, la cirugía convencional (como la safenectomía) o las técnicas endovasculares más modernas, menos invasivas y con recuperación rápida.

Pronóstico y calidad de vida

La insuficiencia venosa crónica es una enfermedad progresiva, pero con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado es posible mejorar los síntomas y evitar complicaciones. Dejarla evolucionar sin control puede derivar en úlceras crónicas, infecciones o pérdida significativa de calidad de vida.

Si notas dolor, hinchazón persistente o aparición de varices, es recomendable consultar con un profesional. Actuar a tiempo es clave para prevenir futuras complicaciones.

30/01/2026