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Un incendio ha golpeado este martes por la tarde a la localidad navarra de Lodosa. Lo que comenzó como una jornada tranquila se truncó bruscamente a las 16:44 horas, cuando las llamas y una densa columna de humo empezaron a devorar un edificio de tres plantas situado en el número 25 de la calle el Aire. El suceso deja un balance de siete personas heridas, entre ellas una mujer de 77 años con quemaduras graves, y una veintena de vecinos que no podrán dormir bajo su techo tras ser desalojados de urgencia.
Siete heridos y una evacuación crítica en helicóptero
La peor parte del siniestro se la ha llevado una mujer de 77 años, cuya situación clínica ha obligado a una intervención inmediata de los recursos de medicina avanzada. Según han confirmado las fuentes oficiales, la anciana presenta quemaduras de carácter grave en la cara y en las extremidades. Tras una primera estabilización en el lugar, fue evacuada de urgencia a la Unidad de Grandes Quemados del Hospital de Cruces, en Bizkaia, dada la profundidad de sus lesiones.
Sin embargo, ella no fue la única afectada por la virulencia del fuego. Otras seis personas requirieron asistencia hospitalaria y fueron derivadas al Hospital García Orcoyen de Estella. Entre las víctimas se encuentra una mujer de 27 años, que está embarazada, y que permanece ingresada con pronóstico reservado debido a la inhalación de humo. El resto del grupo de heridos lo completan tres mujeres de 66, 43 y 52 años, además de dos menores de edad: una niña de 7 años y un niño de apenas 3 años, todos ellos con síntomas leves por haber respirado los gases tóxicos del incendio.
Rescates de película y el papel crucial de los vecinos
Los momentos de mayor tensión se vivieron durante las labores de salvamento. Debido a la rapidez con la que el humo invadió las zonas comunes, varios residentes quedaron atrapados en las plantas superiores. Los bomberos de los parques de Lodosa y Peralta tuvieron que emplear a fondo el camión autoescala para rescatar por las ventanas a dos personas que se encontraban confinadas en el tercer piso. En esta maniobra también se logró poner a salvo a un perro que acompañaba a los vecinos rescatados.
La escena en la calle el Aire era de auténtico caos controlado. Los vecinos del pueblo, testigos del trabajo de los servicios de emergencia, no dudaron en volcarse con los afectados. Muchas de las personas rescatadas presentaban un evidente estado de shock al ver cómo las llamas, iniciadas en la segunda planta, se propagaban lateralmente hacia la vivienda contigua y afectaban también al piso superior. El estruendo de los cristales rompiéndose y el despliegue de seis ambulancias (cuatro de soporte vital básico y dos medicalizadas) daban fe de la magnitud de la tragedia.
Seis familias en la calle y un edificio precintado
La alcaldesa de Lodosa, Laura Remírez, ha estado al frente de la gestión municipal desde el primer momento, coordinando el realojo de las seis familias desplazadas. En total, son una veintena de personas las que se han quedado sin hogar, al menos de forma temporal. Al tratarse de un bloque de seis viviendas repartidas en tres alturas, los daños estructurales son tan severos que la Guardia Civil ha procedido al precinto total del edificio tras la extinción del fuego, que se dio por finalizada sobre las 18:50 horas.
Por ahora, el Ayuntamiento trabaja a contrarreloj para buscar soluciones habitacionales. La mayoría de los damnificados ha pasado esta primera noche en casas de familiares, amigos o en un hostal de la localidad.
Investigación abierta sobre el origen de las llamas
Tras las labores de refresco y ventilación llevadas a cabo por los bomberos, el escenario ha quedado en manos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil. Los agentes han iniciado la correspondiente inspección ocular para determinar qué pudo originar el fuego en la segunda planta. De momento, el acceso al inmueble está estrictamente prohibido, ya que las puertas y ventanas de todo el bloque han quedado destrozadas, dejando una imagen desoladora en pleno corazón de Lodosa.
Este suceso ha movilizado un contingente humano sin precedentes en la zona, contando con la colaboración estrecha de la Policía Local, la Policía Foral y la propia Guardia Civil, quienes se encargaron de cortar el tráfico y asegurar el perímetro mientras el helicóptero tomaba tierra para el traslado de la herida más grave. Lodosa intenta ahora recobrar la normalidad tras una tarde que difícilmente olvidarán sus vecinos.