A pesar del decreto aprobado ayer por el que se valida el acuerdo alcanzado en la Mesa Sectorial de Sanidad el 20 de julio de 2026 entre Osakidetza y el Sindicato Médico de Euskadi (SME), los sindicatos SATSE, ELA, LAB, CCOO y UGT han anunciado hoy que mantendrán su plan de poner en marcha en otoño huelgas y movilizaciones con el objetivo de reclamar la mejora de las condiciones laborales de todos los colectivos del Servicio Vasco de Salud mediante la negociación colectiva y alcanzar "soluciones reales" a los principales problemas que afectan tanto a los trabajadores de Osakidetza como a la ciudadanía.
Estos sindicatos han comparecido este miércoles en Bilbao para adelantar esta dinámica que, según la responsable de Osakidetza en ELA, Esther Saavedra, desarrollarán durante los próximos meses y cuyo calendario harán público después del verano. El pacto firmado al que se hace referencia se ha realizado para el personal médico, el cual introduce un nuevo modelo de guardias y una subida salarial con una dotación de 13,7 millones de euros este año, que crecerá hasta los 75 millones en 2029. A su juicio, este acuerdo se encuentra "fuera de los cauces ordinarios de negociación colectiva", no aborda ciertos problemas estructurales, ni del personal facultativo ni de la sanidad pública vasca, ya que consolida un modelo basado en la "sobrecarga de trabajo y en un sistema de autoconcertación, que es uno de los responsables de la situación actual".
Por el lado contrario, el consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, anunció que este convenio "no supone el cierre de ninguna negociación ni impide avanzar en mejoras para otros colectivos, ni tampoco cierra el debate sobre el Estatuto Marco, la norma estatal que regula las condiciones del personal sanitario". De hecho, Martínez les emplazó a septiembre e insistió en que la opción de su Departamento "siempre ha sido llegar a acuerdos y a consensos".
"Enfrentar a los diferentes colectivos"
Sin embargo, estas palabras no han cambiado la opinión de los sindicatos que sostienen que llevan más de un año esperando la revisión salarial del personal sin que el Gobierno Vasco haya remitido ningún documento de partida, "frente al borrador que sí existió para el acuerdo médico". De hecho, han explicado que ese fue el motivo por el que las cinco centrales se levantaron el pasado 20 de julio de la mesa sectorial.
Además, la secretaria general de SATSE, Amaia Mayor, ha subrayado que las movilizaciones no van dirigidas contra los médicos y ha asegurado que "el único responsable de esta situación es el Departamento de Salud", cuya estrategia es "la de enfrentar a los diferentes colectivos".
Sus movilizaciones de cara a otoño irán dirigidas a exigir una actualización integral del acuerdo regulador, una mejora del sistema sanitario público vasco y respeto a la representatividad y la negociación colectiva. En su opinión, el nuevo modelo basado en horas extraordinarias aprobado “no es sostenible”, y esa actividad adicional y autoconcertación “no puede convertirse en la respuesta habitual a los problemas”.
Por último, los sindicatos han denunciado que el último acuerdo que regula las condiciones laborales del personal lleva 18 años sin revisarse y, pese a que han afirmado que están dispuestos al diálogo, hasta que “no se pongan en la mesa contenidos”, no frenarán las movilizaciones. Reclaman también un estudio de las necesidades de plantilla que permita anticipar la falta de profesionales en todas las categorías, asegurar las sustituciones y afrontar el relevo generacional.