Satse Euskadi ha denunciado una situación generalizada de "calor extremo" en Osakidetza y ha alertado de temperaturas de hasta 39ºC en algunos centros sanitarios, con "riesgos reales para la salud, falta de medidas adecuadas, respuestas tardías y limitaciones estructurales que impiden actuar con eficacia, al tiempo que ha reprochado al Servicio Vasco de Salud su "ausencia de respuesta efectiva".
En un comunicado, el sindicato de Enfermería ha advertido que la situación "afecta tanto a pacientes -incluidos bebés, embarazadas y personas vulnerables- como a profesionales, que trabajan en condiciones incompatibles con la seguridad y la calidad asistencial".
Los datos de temperaturas recogidas por Satse en los distintos centros de Euskadi reflejan condiciones térmicas "insoportables". En Bizkaia, el sindicato ha denunciado en la OSI Bilbao Basurto, "los más de 35 grados registrados en las sesiones de embarazadas con sus bebés en el PAC de Begoña o los 36,4 grados del ambulatorio de Bombero Etxaniz, superando el límite de medición del termómetro".
Cuatro años pidiendo soluciones
"En el Hospital de Basurto llevamos años pidiendo soluciones, pero con la excusa de que es un edificio histórico, impiden instalar toldos o modificar fachadas, lo que deja al centro sin soluciones reales", han denunciado desde Satse.
En la zona de Ezkerraldea, han dicho, "se repiten las mismas temperaturas extremas, como el CS San Vicente, donde una consulta llegó a 39ºC, mientras que otras 20 consultas permanecieron entre 36ºC y 37ºC". La pediatría de CS Zuazo, en Barakaldo, "ha llegado a los 38,3ºC en la sala de espera" y en centros como Mungia, "las propias trabajadoras han presentado notificaciones al SNASP (Sistema De Notificación y Aprendizaje de Seguridad del Paciente) por riesgo para la seguridad de pacientes y profesionales", han explicado.
"Se están dando situaciones insólitas, como el CS de Zuazo, donde además del calor, no hay agua corriente, obligando a pacientes y profesionales a usar el WC del bar", han denunciado.
Álava presenta una situación "muy desigual", según Satse, que ha indicado que en Txagorritxu y Santiago mientras las áreas críticas están climatizadas, "amplias zonas de hospitalización y unidades especialmente sensibles -como Psiquiatría, Medicina Interna o áreas con pacientes dependientes- sufren temperaturas de hasta 32-33ºC, sin posibilidad de ventilación adecuada y con medidas insuficientes".
Asimismo, ha señalado que en el IFBS "algunos salones tienen aire acondicionado, pero botiquines, pasillos y habitaciones no, situación especialmente grave para pacientes dependientes".
Gipuzkoa, ha detallado el sindicado, también presenta "una situación desigual, pero con focos de calor extremo especialmente graves en OSI Bidasoa y OSI Donostialdea, donde se alcanzan entre 31ºC y 35ºC en zonas asistenciales". "Los centros más antiguos o mal diseñados (como Egia o Amara Prim) y las plantas superiores del Hospital Donostia concentran los mayores problemas", ha precisado.
Ventiladores y 'pingüinos'
Satse ha dicho que las medidas adoptadas -ventiladores y algunos 'pingüinos'- son "claramente insuficientes para garantizar condiciones seguras para pacientes y profesionales". Estas temperaturas, ha advertido, "afectan directamente a la salud" y "se han registrado mareos, malestar, dificultades para realizar controles de enfermería, problemas con la medicación y situaciones de riesgo para pacientes vulnerables".
"Ahora Osakidetza publica en algunas OSIs el Plan de Calor 2026 del Gobierno Vasco, a pesar de estar previsto desde principios de junio, algo totalmente inadmisible", ha denunciado Satse, para insistir en que "las medidas adoptadas son improvisadas y claramente insuficientes".
En ese sentido, ha asegurado que los datos muestran "una situación insostenible que compromete la calidad asistencial y la seguridad de miles de personas", ha pedido "soluciones ya" y ha exigido "urgentemente un plan de actuación con medidas preventivas concretas". Para la central sindical, es necesaria "una inversión en climatización, mantenimiento y renovación de infraestructuras".
"Continuaremos trasladando las denuncias pertinentes a la Unidad Corporativa de Salud o incluso a la Inspección de Trabajo para garantizar la seguridad del personal de Osakidetza y de las personas usuarias", ha concluido.