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Desde años antes de que iniciara su primer mandato, numerosas estrellas de Hollywood se han mostrad contrarias al Gobierno de Donald Trump. Y entre ellas, uno de los más críticos y vehementes contra el actual inquilino de la Casa Blanca ha sido Robert De Niro, que en recientes declaraciones no ha dudado en cargar de nuevo contra el presidente, llegando a tildarlo de "idiota".
"Es un idiota. Tenemos que deshacernos de él. Va a arruinar el país", expresó el galardonado intérprete en su paso por el podcast de MSNBC The Best People with Nicolle Wallace. "Todo por lo que este país ha luchado, todo lo que representa, él lo está arruinando y lo está haciendo ante nuestros propios ojos", añadió.
"Este es nuestro país. Quiero recuperar mi país", afirmó De Niro, señalando que no quiere que "todo el mundo vaya por ahí con sus gorras MAGA y sus banderas estadounidenses, como si fueran los únicos" estadounidenses.
"Nosotros también somos estadounidenses. Y creo que somos más... No, no lo creo, lo sé. Porque creemos en lo que está bien y lo que está mal. En la empatía, en la bondad. En unir al país, no en dividirlo", reivindicó el actor.
Manifestaciones contra la administración de Trump
No es la primera vez que De Niro deja clara su posición respecto al actual inquilino de la Casa Blanca. El pasado mes de octubre, el dos veces ganador del Oscar fue una de las celebridades que ayudaron a movilizar a la población en las manifestaciones contra la administración de Trump, que recorrieron las calles con el lema 'No Kings' ('Sin Reyes').
Por otro lado, el intérprete arremetía también contra el presidente en el festival de Cannes del año pasado, donde recogió una Palma de Oro honorífica. "En mi país, estamos luchando con uñas y dientes por la democracia que antes dábamos por sentada. Eso nos afecta a todos los que estamos aquí, porque el arte es el crisol que une a las personas, como esta noche. El arte busca la verdad. El arte abraza la diversidad. Por eso el arte es una amenaza. Por eso somos una amenaza para los autócratas y los fascistas", expresó entonces, tal y como recoge The Hollywood Reporter.
De Niro aprovechó su discurso para protestar ante el hecho de que "el presidente filisteo de Estados Unidos" se hubiese "nombrado a sí mismo director de una de nuestras principales instituciones culturales [el Kennedy Center]" y recortase "la financiación y el apoyo a las artes, las humanidades y la educación", además de anunciar "un arancel del 100 % sobre las películas producidas fuera" del país.