Araba

“Respondemos a retos porque el mundo cambia de forma vertiginosa”

Los colegios Vedruna en Vitoria reafirman su compromiso educativo tras 200 años formando generaciones y celebran su cumpleaños
Nieves Maya. / Jorge Muñoz

En el marco del bicentenario de la presencia Vedruna en Vitoria-Gasteiz, Nieves Maya, directora del Colegio Carmelitas Sagrado Corazón, repasa los 200 años de historia de la institución, subraya la vigencia de sus valores fundacionales y analiza los principales retos educativos de un proyecto que ha marcado generaciones y que mira al futuro con vocación innovadora y compromiso social.

¿Qué hilo común une estos 200 años de historia?

–El trabajo y la cercanía a los que más lo necesitan, en especial, en el ámbito de la educación y de la sanidad.

¿Qué valores fundacionales siguen siendo plenamente actuales?

–El proyecto de las Hermanas Carmelitas está basado en los valores humanos vividos desde una perspectiva cristiana, por lo que son atemporales. Siempre ha sido una Congregación innovadora, desde su nacimiento, puesto que se preocupó, entre otros objetivos, de la educación de las niñas en una época en la que el género femenino no estudiaba y su función era aprender labores del hogar. Además, una característica importante ha sido incardinarse en las sociedades en las que se asentaban: asumir sus valores y educar a partir de ellos. Nunca se han enfrentado a lo que ya existía, sino que han construido a partir de ello.

En el marco del bicentenario de la presencia Vedruna en Vitoria-Gasteiz, Nieves Maya, directora del Colegio Carmelitas Sagrado Corazón, repasa los 200 años de historia de la institución

¿Qué papel han jugado históricamente estos dos colegios en la ciudad?

–Sería largo de contar en detalle. De hecho, el Colegio Niño Jesús publicó un libro con motivo de su 150 aniversario en el que se recoge su labor y Carmelitas recogió en una memoria detallada su andadura cuando cumplió 125 años y que se envió al Ayuntamiento. A modo de resumen, podemos decir que han educado generaciones y generaciones de ciudadanos y ciudadanas de Vitoria-Gasteiz. Lo que ha supuesto dejar una impronta en la ciudad puesto que todos los años han salido de nuestros colegios un mínimo de 150 personas que han participado y participan en la vida activa de la ciudad, en particular, y de la sociedad, en general, mejorándolas.

¿Cómo ha evolucionado su proyecto educativo a lo largo del tiempo?

–El carácter innovador está en el ADN de esta Congregación y, por lo tanto, de sus colegios, por lo que han ido adaptándose a los cambios y, en muchas ocasiones, se han adelantado a ellos. Hay cambios más visibles, como el pasar a ser colegios mixtos (no sólo de niñas) o que haya una mayoría de profesorado seglar y, otros más internos, menos visibles, como son los cambios metodológicos y de organización interna de los recursos.

¿Qué huella cree que han dejado en generaciones de alumnado y familias?

–Nuestro objetivo ha sido educar en la libertad para contar en sociedad con personas responsables, que valoran el trabajo bien hecho, que han aprendido a estar, a convivir con los demás, desde el cariño y la alegría, que se implican en la construcción de un mundo mejor desde los valores del Evangelio (de forma ética y sostenible). Creemos que en la mayoría de las ocasiones lo hemos conseguido y hemos aportado esta riqueza a la sociedad. Aportamos al mundo buenas personas.

Después de 200 años, ¿cómo se proyecta el futuro de los centros Vedruna en Vitoria?

–Tenemos que responder a muchos retos porque el mundo cambia de forma vertiginosa. Educar para ser felices ahora y en el futuro es nuestra prioridad. Creemos que nuestro proyecto educativo es muy bueno, actual y que aporta personas bien formadas a la sociedad. Para seguir y conseguir estos objetivos, el personal de los centros está en continua formación y ofrece respuestas actuales a problemas actuales. Pensamos que los que conocen nuestro quehacer lo valoran y así lo trasmiten.

¿Qué retos se plantean a corto y medio plazo?

–Uno de los que más nos preocupa a corto y medio plazo es la bajada de la natalidad. Es de todos conocidos esta realidad con lo que conlleva no solo a nivel educativo sino en todos los ámbitos, aunque es en nuestro sector donde primero se está notando esta falta de relevo generacional. Otro gran reto es la actualización del profesorado: tenemos que estar al día de todos los descubrimientos a nivel científico que inciden en lo pedagógico. 

01/03/2026