Actualizado hace 2 horas
Un problema generado en la infraestructura es el motivo por el que Renfe se había visto obligado a suspender temporalmente el servicio habitual en parte de dos de sus líneas vizcaínas de Cercanías, la C-1 y la C-2. Para paliar este perjuicio, había sido habilitado transporte alternativo mediante autobuses a fin de garantizar la movilidad de sus usuarios. Poco tiempo después, la compañía confirma que se están produciendo retrasos de entre 5 y 15 minutos, así como supresiones puntuales en la circulación por los citados puntos.
La circulación afectada comprende, en ambos casos, desde la estación de Lutxana-Barakaldo, en el de la C-1 hasta su punto en final en Santurtzi -siete paradas- y en el de la C-2 hasta Galindo -tres estaciones, quedando en el medio la de Desierto-Barakaldo-.