Este viernes, el Salón del Trono del Palacio de Navarra ha sido el escenario de la toma de posesión de Javier Remírez e Inma Jurío como nuevos consejeros del Ejecutivo foral. El acto, presidido por la presidenta María Chivite, formaliza la remodelación del ala socialista del Gabinete, diseñada para afrontar los últimos 15 meses de la legislatura con un equipo de su máxima confianza.
Durante la ceremonia, ambos representantes han prometido sus cargos ante la Constitución y el Amejoramiento del Fuero. Javier Remírez recupera la vicepresidencia primera, asumiendo las carteras de Presidencia e Igualdad, además de la portavocía del Gobierno. Por su parte, Inma Jurío se estrena como consejera de Interior, Función Pública y Justicia, sustituyendo a Amparo López.
Acto solemne
Tras la lectura del decreto de nombramiento, los nuevos consejeros procedieron a la promesa de sus cargos sobre una mesa situada en el centro del salón. Remírez ha realizado su promesa en castellano y euskera, mientras que Jurío lo ha hecho únicamente en castellano. Posteriormente, la presidenta Chivite les ha impuesto la medalla que los acredita como miembros del Ejecutivo.
Al evento han asistido las principales autoridades de la Comunidad Foral, incluyendo al presidente del Parlamento, Unai Hualde; la delegada del Gobierno, Alicia Echeverría; y las vicepresidentas Ana Ollo y Begoña Alfaro. También estuvieron presentes familiares, cargos del PSN, el Defensor del Pueblo y representantes académicos como la rectora de la UN.
Un "blindaje" político para la estabilidad
Esta remodelación, anunciada este jueves por la presidenta, busca dotar al Gobierno de un cariz más político y un "nuevo impulso" tras la aprobación de los Presupuestos. Chivite ha optado por recuperar a Javier Remírez, quien ejercía como senador en Madrid, para gestionar áreas críticas como la comunicación institucional y la política estratégica. Por otro lado, la incorporación de Inma Jurío, que regresa a la primera línea tras su paso por la Delegación del Gobierno, refuerza el núcleo duro del PSN.
La presidenta ha justificado estos cambios -que suponen la salida de Félix Taberna y Amparo López- bajo la premisa de que la ciudadanía demanda "certidumbres y menos ruido". Chivite ha defendido que estos movimientos buscan garantizar la "estabilidad y fortaleza" del Ejecutivo en un tramo decisivo, negando que el relevo de Taberna esté vinculado a crisis externas o discrepancias internas relacionadas con el "caso Cerdán".