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Reino Unido nacionaliza British Steel para garantizar la producción de acero y proteger el empleo

La decisión del Gobierno de Keir Starmer llega tras fracasar las negociaciones con la china Jingye y busca asegurar la viabilidad de una industria considerada estratégica
Starmer anuncia la nacionalización de la siderúrgica British Steel. / EP

Gobierno británico anunció este jueves la nacionalización de la siderúrgica British Steel para proteger la producción de acero en el Reino Unido, tras no llegar a un acuerdo con la anterior propietaria, la china Jingye, que garantizara la viabilidad de la empresa.

La transferencia a propiedad pública tiene efecto inmediato y se produce después de que el miércoles recibiera sanción real la Ley de Nacionalización de la Industria del Acero, que reconoce el interés estratégico de este sector para el país.

En base a la nueva norma, se nombrará un tasador independiente que determine si corresponde el pago de alguna indemnización a la gigante china, según indicó el Ejecutivo en un comunicado.

También se designará un equipo directivo cuya misión será "estabilizar las operaciones de la planta, gestionar eficazmente la seguridad y la salud laboral, mantener la producción y trabajar estrechamente con la dirección, los sindicatos y la plantilla para convertir British Steel en una empresa comercialmente sostenible y con bajas emisiones de carbono".

Carácter estratégico del sector

El Gobierno constató en su nota que el acero "desempeña un papel esencial en la economía británica", al respaldar grandes proyectos de construcción, redes de transporte, infraestructuras energéticas y la defensa.

Sin embargo, explicó, "años de exceso de capacidad mundial, competencia desleal y elevados costes operativos han dificultado que las empresas siderúrgicas establecidas en territorio británico puedan competir e invertir".

Por ello, tras no alcanzar un acuerdo con Jingye "beneficioso para el contribuyente", el Ejecutivo decidió nacionalizar British Steel, en la que ya intervino con apoyo financiero en abril de 2025 para mantener en funcionamiento los altos hornos y evitar un cierre abrupto.

La medida se enmarca en un plan más amplio de respaldo al sector siderúrgico, con una estrategia aprobada en marzo que fijó el objetivo de que hasta el 50 % del acero utilizado en el Reino Unido sea producido en el país.

Además, el Ejecutivo redujo en un 51 % los contingentes de importación de acero exentos de aranceles y concedió una ayuda de 500 millones de libras (585 millones de euros) a la multinacional india Tata Steel para apoyar la transformación ecológica de su planta de Port Talbot, en Gales.

Proteger una industria clave

El primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que "British Steel forma parte del tejido de nuestra nación y es un pilar de la industria británica".

"La decisión de hoy garantiza el futuro de la producción de acero en el Reino Unido, protege empleos cualificados y preserva una capacidad nacional vital", añadió.

La nacionalización ha sido bienvenida por los sindicatos británicos, que señalaron que "ayudará a proteger miles de empleos, aportando mayor estabilidad a una industria que ha tenido que superar numerosas dificultades en los últimos años".

16/07/2026