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Greenpeace ha utilizado cámaras de termografía para medir las altas temperaturas en centros educativos de Sevilla, Alicante, Ourense, Barcelona y Madrid y ha registrado más de 60 grados en las superficies de las pistas del patio de un colegio del barrio sevillano de Triana.
Las aulas educativas, el comedor y los pasillos de este centro educativo de Sevilla registraron temperaturas superiores a los 31 grados, ha informado Greenpeace en una nota de prensa. Los más de 60 grados de la pista deportiva y la envolvente de las paredes del edificio crean "un ambiente sofocante" sobre todo para los menores, que conforman un colectivo especialmente vulnerable a la deshidratación, el agotamiento por calor y el estrés térmico.
"La adaptación de los edificios y patios a la realidad climática no es ningún capricho" sino "una cuestión de salud pública y del derecho a la educación de calidad", ha aseverado la responsable de adaptación al cambio climático de Greenpeace, Elvira Jiménez. La asociación ecologista ha analizado seis colegios e institutos en el ámbito estatal y, aunque las temperaturas para el aprendizaje óptimo se superan en todos, ha destacado la situación de los centros de Andalucía.
Cámaras termográficas en el patio de un colegio.
Retrasos en la aplicación de la normativa andaluza
La comunidad andaluza cuenta con una Ley de Bioclimatización de Centros Educativos desde 2020, ha indicado la asociación ecologista. También ha apuntado que federaciones de asociaciones de madres y padres del alumnado, sindicatos y organizaciones sociales han denunciado que la norma "solo se ha aplicado al 6,14 % de los más de 7.000 centros educativos de Andalucía". Por ello ha reclamado, entre otras medidas, la implementación de reformas estructurales de climatización eficiente y descarbonizada, o la naturalización de los patios, que "no sólo aporta frescor, sino beneficios físicos y cognitivos al alumnado".