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Vida y estilo

Qué es la alerta de tráfico cruzado y cómo te puede salvar de un choque

Este elemento de seguridad ayuda a evitar golpes al salir marcha atrás de un aparcamiento en batería
Un coche sale marcha atrás de una plaza de aparcamiento.
Un coche sale marcha atrás de una plaza de aparcamiento. / Freepik

Actualizado hace 4 minutos

Los vehículos cada vez incorporan más elementos tecnológicos, tanto para mejorar las prestaciones como para reducir la contaminación, incrementar el confort o hacer la conducción más segura. Y estos últimos sistemas no solemos valorarlos hasta que nos salvan de un accidente o nos reducen la gravedad del mismo, como pasa, por ejemplo, con los airbags.

Pues bien, otra de esas innovaciones de seguridad que está cobrando una importante relevancia en los últimos años y que resulta muy útil es la alerta de tráfico cruzado, un sistema que aunque no lo tengamos presente puede evitarnos un choque y sus consecuencias, en una situación muy concreta: cuando estamos aparcados en batería y salimos marcha atrás para incorporarnos a la carretera en sentido transversal, en muchas ocasiones sin gozar de una buena visibilidad y casi a la aventura.

El sistema que ve por ti

Lo que hace la alerta de tráfico cruzado (también conocida como RCTA por sus siglas en inglés, Rear Cross Traffic Alert) es vigilar lo que ocurre a los lados del coche cuando damos marcha atrás y cuando no podemos controlar el tráfico que llega, a veces, a gran velocidad. Con la ayuda, generalmente, de una cámara trasera, el sistema detecta si se acerca un vehículo, un ciclista o incluso un peatón y avisa al conductor antes de que sea demasiado tarde. ¿Y cómo lo hace? A través de sensores, normalmente dos radares colocados en la parte trasera (algunos vehículos utilizan los ultrasonidos), que controlan el entorno y pueden detectar movimientos por los laterales hasta una distancia de 30 metros.

Un gráfico que muestra el funcionamiento de este sistema.

Un gráfico que muestra el funcionamiento de este sistema. DGT

Esos sensores envían la señal a una centralita, que procesa la información y se la comunica al conductor con una alerta que puede llegar a través de diferentes formas: con avisos visuales que se muestran en el retrovisor o sobre el tablero de instrumentos; con señales sonoras que advierten de que se acerca un vehículo; y con vibraciones en el volante o en el asiento.

Además, hay fabricantes que van un poco más allá e incorporan una asistencia a la frenada de emergencia, que detiene el vehículo automáticamente si el conductor no ha reaccionado frenando ante esos citados avisos y siempre que el coche circule marcha atrás a menos de 15 kilómetros por hora.

No es infalible ni sustituye al conductor

Eso sí, conviene no confiarse demasiado. Como recuerdan los expertos del Real Automóvil Club de España (RACE), estos sistemas son una ayuda, no un sustituto del conductor, que deber estar siempre atento al tráfico para poder reaccionar en caso de necesidad.

Porque la alerta de tráfico cruzado puede fallar en condiciones climatológicas adversas como lluvia intensa, granizo o nieve; cuando aparecen elementos más pequeños, como bicis, motos, patinetes o peatones; cuando hay obstáculos muy grandes, como muros o vehículos altos; y siempre teniendo en cuenta que el ángulo de detección es limitado.

Todavía hay margen de mejora, y para poder avanzar hacia un funcionamiento más completo de este sistema de seguridad los fabricantes están recurriendo a la inteligencia artificial y al aprendizaje automático.

Obligatorio para coches nuevos

Desde el 6 de julio de 2024, la Unión Europea exige que los coches nuevos incorporen distintos sistemas ADAS (asistencias a la conducción), entre ellos la alerta de tráfico cruzado, dentro de su ambiciosa estrategia Visión Cero, con la que aspira a reducir a cero el número de fallecidos por accidente de tráfico en las carreteras comunitarias en el año 2050.

2026-04-19T12:18:33+02:00
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