Actualizado hace 7 minutos
Colocar un paragüero en la puerta de casa puede parecer un gesto sin importancia. Resulta muy útil en los días de lluvia para evitar entrar con el paraguas mojado y goteando por toda la vivienda. Sin embargo, lo que muchos vecinos desconocen es que este pequeño detalle, si vives en una comunidad de vecinos, puede acabar generando conflictos.
El motivo es que en los edificios de viviendas, los rellanos, pasillos o escaleras forman parte de las llamadas zonas comunes y, por tanto, su uso está regulado por la normativa que rige la convivencia entre vecinos.
No es parte de la vivienda
En el caso que nos ocupa, el de colocar un paragüero en la puerta de casa, hay que decir que, el espacio que está delante de la puerta de un piso no se considera una prolongación de la vivienda ni pertenece exclusivamente al propietario. Se trata de un espacio común que debe mantenerse libre para garantizar tanto la convivencia como la seguridad dentro del edificio.
Por ese motivo, colocar objetos personales en esa zona puede generar problemas si ocupan parte del espacio compartido o afectan al uso normal que deben hacer de él el resto de vecinos.
Maceta grande con una planta colocad en el rellano de la escalera.
Qué dice la Ley de Propiedad Horizontal
La norma que regula la convivencia en los edificios con varios propietarios es la Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre Propiedad Horizontal (LPH). Esta ley establece los derechos y obligaciones de las personas que viven en una comunidad y fija los límites en el uso de los elementos comunes.
En su artículo 7 advierte claramente que "al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas".
Aunque colocar un paragüero no sea una actividad molesta en sí misma, ocupar el rellano con objetos personales puede interpretarse como un uso indebido del espacio común si genera problemas o contraviene las normas internas de la comunidad.
El Código Civil
Además de la Ley de Propiedad Horizontal, el Código Civil también refuerza esta idea. En su artículo 394 se establece que cada propietario puede servirse de los elementos comunes siempre que lo haga conforme a su destino y sin perjudicar el interés de la comunidad ni impedir que los demás vecinos puedan utilizarlos.
En la práctica, esto significa que no se pueden colocar objetos de forma permanente en zonas comunes cuando ocupan espacio, dificultan el paso o afectan al uso normal de esos lugares.
Por tanto, el problema no es tanto el paragüero en sí como el hecho de que pueda invadir un espacio que pertenece a todos los propietarios del edificio.
La escalera de un edificio de viviendas se considera zona común.
Seguridad, estética y convivencia
La normativa no solo tiene en cuenta cuestiones de convivencia, sino también de seguridad. Dejar objetos en pasillos o rellanos puede suponer un obstáculo en situaciones de emergencia, como una evacuación en caso de incendio.
Además, algunos elementos pueden afectar a la estética del edificio o generar molestias para otros vecinos, especialmente cuando se acumulan diferentes objetos delante de las puertas de las viviendas.
Por eso, en muchos edificios también se establecen normas internas que regulan este tipo de detalles cotidianos.
La comunidad puede exigir que se retire
La Junta de propietarios tiene capacidad para aprobar normas de régimen interior que regulen el uso de los elementos comunes. Si la comunidad decide que no se pueden dejar objetos en pasillos o rellanos, esa norma resulta obligatoria para todos los vecinos.
Incluso cuando no existe una prohibición expresa, la comunidad puede solicitar la retirada de un paragüero si considera que ocupa de forma indebida el espacio común o dificulta el paso.
En estos casos, la decisión suele basarse en si el objeto altera el uso del rellano, afecta a la seguridad o genera molestias al resto de propietarios.
La tolerancia no crea un derecho
En muchas comunidades se tolera dejar pequeños objetos junto a la puerta cuando no molestan ni reducen el espacio de paso. Sin embargo, esa tolerancia no significa que uno tenga derecho a utilizar el rellano como si fuera una parte más de la vivienda.
Aunque durante años se haya permitido dejar un paragüero, un zapatero o una planta en el rellano, la comunidad puede pedir su retirada en cualquier momento. Por eso, antes de colocar cualquier objeto fuera de la puerta de casa, lo más prudente suele ser revisar los estatutos de la comunidad o consultar con el presidente o el administrador del edificio. De este modo se evitarán malentendidos y, sobre todo, posibles conflictos entre vecinos.