Ahorrar siempre está bien, y más en algo que acumula tantos gastos como un vehículo: hacer frente a la adquisición, las revisiones, el mantenimiento, las averías, el seguro, los impuestos, el combustible y los parkings, entre otros elementos, no es barato, y menos en tiempos de guerra con el precio de la gasolina disparado, así que cada vez hay más conductores que se plantean cómo reducir los costes del coche sin renunciar a él.
Ahorrar con los neumáticos
Uno de los elementos clave son los neumáticos, como han detallado la Fundación CEA (Club Europeo de Automovilistas) y la firma Continental, especialista en estas piezas tan importantes para la seguridad vial, porque son las que entran en contacto con el asfalto y van a tener una importancia vital en el agarre, la estabilidad del vehículo y la distancia de frenado, variables de las que puede depender que un susto se convierta en un accidente con heridos o incluso con fallecidos. De ahí la importancia de vigilar con regularidad su desgaste, la presión a la que circulan y su alineación.
Pues bien, un correcto mantenimiento del neumático puede ahorrar hasta 660 euros durante su vida útil y también evita un consumo innecesario de combustible, según el estudio anual elaborado por ambas entidades, que subraya que el mal mantenimiento de los neumáticos acaba provocando que haya que reemplazarlos con una mayor frecuencia, así como mayores gastos de carburante.
Un mecánico empuja un neumático.
Neumáticos eficientes: menos consumo y más seguridad
Cambiar de neumáticos de baja eficiencia (clase G) a otros de alta eficiencia (clase A) puede ahorrar hasta 440 litros de combustible durante la vida útil de un neumático. Esta cuestión es de especial importancia, ya que según el citado estudio, un 79% de los conductores apuesta por neumáticos baratos.
"La elección de un neumático premium, frente a otras alternativas más baratas, no solo mejora la eficiencia y una periodicidad menor de cambio, lo que supone un ahorro a largo plazo, sino que también contribuye a una mayor seguridad", recoge el informe de CEA y Continental.
El rol de los neumáticos en la eficiencia del combustible se basa principalmente en la resistencia a la rodadura, es decir, la energía que necesita el neumático para moverse. Cuanto menor es esta resistencia, menor es el esfuerzo del motor y, por tanto, menor el consumo de combustible, pudiendo mejorar la eficiencia del combustible hasta en un 9%. Y los neumáticos premium están diseñados con compuestos y estructuras optimizadas que reducen esta resistencia sin comprometer la seguridad.