La sorpresa. El arte de birlibirloque. La gracia. La seguridad. Que la inspiración, el duende, te pille trabajando, que reconoció Pablo Picasso. Unai Laso arreboló este sábado al frontón Labrit de Iruñea desde el saque para enseñar la posibilidad de abrir el dos paredes y cambiar el gesto de Erik Jaka. La estupefacción. Un ariete. El cambio de tercio. Lo imprevisible nació predecible para el propio Laso en los entrenamientos, donde reconoció haber ensayado la suerte de buscar la carambola para romper dinámicas.
Liguilla de cuartos de final
Lo que eran mandíbulas batientes en el público fue, a la vez, una sonrisa afilada en el delantero de Bizkarreta-Gerendiain, que se impulsó desde el primer disparo para acodarse en la liguilla de cuartos de final del Cuatro y Medio y olvidarse de la primera eliminatoria, un trance para todos los pelotaris que abren fuego desde el primer escalón del campeonato. No hay paz para los duelistas.
Laso instaló el Campo 1 del acotado con contundencia, al romper el plan del siempre peligroso Jaka, tomar el centro de la cancha, dar velocidad a la pelota y minimizar la alegría rematadora de su contrincante. El errotarra bordó el guion; sobre todo, en la segunda mitad. Fue superior en el peloteo y, cuando innovó, se transformó en cierzo para disparar las pulsaciones del partido y eliminar a Erik del tapete.
Convincente
Estuvo soberbio Laso para meterse de lleno en la pugna por las semifinales. Comparte grupo de la liguilla con Jokin Altuna, Javier Zabala y el ganador de la eliminatoria de este lunes entre Jon Ander Peña e Iñaki Artola. Mucha plancha.
Presentación de los campeonatos del Cuatro y Medio Serie A y Serie B
Y Unai llegará reforzado después de coser una actuación convincente, en ningún momento construida sobre el demérito de su rival. Jaka cometió seis errores, varios de ellos en ataque o forzados por una situación complicada en la cancha. Con Laso situado en el cruce de caminos, el rey de la colina, al lizartzarra solo le quedó bailar con la más fea y aguantar el temporal. Spoiler: le fue imposible.
Violencia a la pelota
Al igual que durante el resto del verano, el primer espada de Baiko imprime mucha violencia a la pelota y continúa por ese camino de excelencia en una modalidad en la que siempre ha demostrado amoldarse a las mil maravillas. El camino del Cuatro y Medio, si bien comienza desde la primera escalera para él, está repleto de baldosas amarillas. Es el momento de soñar. Está en buena dinámica.
Unai Laso supera a Erik Jaka en la primera eliminatoria del Cuatro y Medio disputada en el Labrit de Iruñea.
Emoción y crecida
Jaka vendió caro su pellejo hasta la igualada en el séptimo cartón. El guipuzcoano contrarrestó el poder del navarro con algaradas de furia al tercer pelotazo, una suerte de guerra relámpago con el saque-remate cuyo único objetivo era el de nublar la solidez en el cara a cara del delantero azul. Laso tuvo el timón con el 2-5 inicial, pero Erik tiró de ADN para romperlo. Aprovechó un dos paredes errático de Unai para levantar tres cartones en apenas nueve pelotazos: dos paredes de volea, gancho y remate al txoko. El 6-6 fue un gancho bien marcado que se fue a la chapa. El 7-6 fue una falta de saque de Laso. Respondió el navarro con una preciosa carambola.
Y llegó la crecida, como una fuerza de la naturaleza. Se desencadenó el errotarra para fundir los plomos a Erik. Se fue directo al cartón 13. Y no hubo mucha más emoción. Laso llegó a dominar 8-18, haciendo mucho daño con el dos paredes, tanto en el saque como en el remate. Manejó alternativas, catálogo. Profeta de lo imprevisible, Unai apenas vivió zozobra con una apertura de Jaka y su segunda falta de saque, que también tocó pared izquierda y murió en la contracancha, una contracancha huérfana de artekaris en el inicio de la competición oficial de la nueva temporada de Pelota Pro Liga.