La Moncloa volverá a ser este martes el escenario de una reunión cargada de simbolismo político y contenido pendiente. Por cuarta vez, el lehendakari, Imanol Pradales, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, volverán a sentarse cara a cara para abordar el estado de las relaciones entre ambos ejecutivos y, sobre todo, para revisar el grado de cumplimiento del Estatuto de Gernika, una asignatura que el Gobierno Vasco considera aún inconclusa más de cuatro décadas después de su aprobación.
El encuentro se enmarca, según explicaron fuentes tanto de Moncloa como de Lehendakaritza, en la voluntad compartida de mantener una relación bilateral “estable y basada en el diálogo”. Sin embargo, bajo ese marco formal late una negociación compleja, marcada por retrasos, resistencias administrativas españolas y un calendario político que ha ido acumulando compromisos incumplidos.
Pradales llega a la cita con un documento bajo el brazo: un informe detallado sobre los “cumplimientos e incumplimientos” de los acuerdos alcanzados entre ambos gobiernos. Ese texto, según ha advertido el propio lehendakari, será la base de lo que ha denominado una “reválida bilateral”, destinada a medir la voluntad política real del Ejecutivo de Pedro Sánchez en el actual contexto político.
El lehendakari ya había anunciado su intención de mantener este encuentro para analizar el grado de ejecución de las competencias recogidas en el Estatuto de Gernika que aún no han sido transferidas. El compromiso entre el PNV y el PSOE era claro: culminar el desarrollo íntegro del Estatuto antes de finalizar 2025, tal y como quedó reflejado tanto en el acuerdo de investidura de Pedro Sánchez como en el pacto programático que sostiene al Gobierno vasco. Sin embargo, ese calendario no se ha cumplido.
Cinco competencias que llegaron con retraso
El pasado 16 de enero se produjo el último avance con la firma en la Comisión Mixta de Transferencias del traspaso de cinco nuevas competencias: las prestaciones de desempleo, las prestaciones no contributivas familiares de la Seguridad Social, Salvamento Marítimo, el Seguro Escolar y el Centro de Verificación de Maquinaria de Barakaldo. Un paso relevante, aunque tardío, según el Ejecutivo vasco, que lamenta que este paquete llegara tras “un camino plagado de obstáculos y resistencias políticas y administrativas”.
Pese a esos avances, siguen pendientes materias de gran calado. Sobre la mesa permanecen diez propuestas del Gobierno Vasco que engloban el total de competencias necesarias para culminar el Estatuto. Entre ellas destaca la más sensible: la gestión del régimen económico de la Seguridad Social, que incluye cuestiones como el Fogasa, las mutuas colaboradoras o la gestión de las pensiones, aunque sin capacidad para regular sus cuantías, que seguirían en manos del Estado.
A estas se suman competencias en infraestructuras, como aeropuertos, puertos de interés general y Paradores de Turismo; en seguridad pública, como tráfico y régimen electoral municipal; y en el ámbito económico y financiero, con materias como banca pública, seguros privados y agrarios, o el refuerzo del CEDEX en investigación e innovación.
Imanol Pradales ha sido tajante en sus advertencias. Ha asegurado que Euskadi no permitirá que se “pervierta el elemento normativo original” del Estatuto ni se desnaturalice un pacto político que define como “entre iguales”. El lehendakari insiste en que el Estatuto no es “moneda de cambio ni instrumento de supervivencia”, sino un compromiso jurídico y político que debe cumplirse en su integridad.
La portavoz del Gobierno Vasco y consejera de Autogobierno, María Ubarretxena, ha apelado directamente a la figura del presidente del Gobierno español, emplazándole a “aprovechar la gran oportunidad de ser el presidente de España que cumplió con el Estatuto de Gernika”. La reunión de este martes, previa a la comisión bilateral aún pendiente de convocar, servirá para comprobar si ese objetivo sigue siendo posible o si la reválida anunciada por el lehendakari, Imanol Pradales, marcará un punto de inflexión en la relación que mantienen ambos gobiernos.