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La comunidad autónoma vasca, Nafarroa y Nueva Aquitania, que es la región francesa de la que forma parte la mancomunidad de Iparralde, volvieron a demostrar este martes que su colaboración está engrasada a pesar de las fronteras administrativas que las separan. Y lo hicieron con motivo de la asamblea anual de la Eurorregión que, para más señas, se reunió para escenificar que la presidencia rotatoria de este organismo pasa a ser del lehendakari. Imanol Pradales recogió de manos de la navarra María Chivite la makila de la Eurorregión para los próximos dos años, y lo hizo con una apuesta por eliminar las trabas en la movilidad de los ciudadanos y la relación entre las empresas; y también pidió que los territorios puedan participar en los procesos de codecisión de la Unión Europea en lugar de dejar ese papel solamente a los estados. Es evidente que, para un jeltzale como Pradales, la Eurorregión tiene un simbolismo político relacionado con la articulación de la nación vasca, aunque en el día a día tiene, en esencia, un valor práctico para la ciudadanía.
Pradales, además, no quiso alentar un conflicto territorial con Nafarroa, a pesar de que ha sido este territorio el que se ha llevado el gato al agua y ha conseguido una inversión de 400 millones de euros del fabricante chino de baterías y almacenamiento de energía Hithium. Es una inversión por la que también había pugnado la CAV y, ahora que se ha marchado a Nafarroa, está provocando la protesta de partidos de la oposición como el PP, que lo considera un “fiasco” y ha solicitado la comparecencia del consejero Jauregi. Pero el lehendakari prefirió hacer una lectura de país por encima de las fronteras, y aseguró que “lo que es bueno para Nafarroa es bueno para nuestro país”, porque esta inversión podría haberse marchado a cualquier otro lugar de Europa y se ha quedado muy cerca, lo que va a permitir que tenga una repercusión económica en el tejido de proveedores y en la cadena de suministros de la CAV, y los puertos de Pasaia y Bilbao podrán exportar esas mercancías. Hubiera sorprendido que hiciera otra lectura, cuando el lehendakari Pradales lleva meses poniendo en valor las sinergias con Nafarroa y el memorando de entendimiento que comparten y, además, el consejero navarro del ramo es Mikel Irujo, del PNV. Mathieu Bergé, el consejero que acudió en representación de Nueva Aquitania y que es de Iparralde, se apuntó a la tesis de Pradales y pidió el turno de palabra para añadir que también ponía a disposición de Nafarroa el puerto de Baiona, que preside él mismo.
"Bomba de humo"
En este clima de cooperación institucional, los regionalistas de UPN volvieron a poner el contrapunto agitando de nuevo el fantasma de la anexión de Nafarroa a la CAV. Lo hicieron de manera extemporánea, aunque nadie haya activado por ahora esta previsión constitucional. Y lo hicieron con calzador, a través de una enmienda a una reforma que no tiene nada que ver y que ha sido planteada por el Parlamento balear. UPN ha reclamado con una enmienda en el Congreso de los Diputados que se derogue la disposición transitoria cuarta de la Constitución española. Esa disposición es la vía que haría posible la integración de Nafarroa en la CAV por “mayoría” del órgano foral competente y con la aprobación de la ciudadanía en referéndum. Tanto Pradales como Chivite interpretaron que UPN quería desviar la atención sobre la inversión de Hithium. La derogación es un melón que los socialistas ni se plantean abrir, y que UPN ha puesto sobre la mesa en diversos momentos de la historia para agitarlo contra el nacionalismo vasco.
La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, presentó la iniciativa en rueda de prensa, y lo hizo cargando contra ese precepto constitucional porque fue una “concesión” al PNV y ahora, a su juicio, la amenaza la representaría EH Bildu, que en su opinión es la que condiciona a los gobiernos de Chivite y de Sánchez. Según dijo, con la iniciativa de UPN “está de acuerdo una mayoría amplia de navarras y navarros que desean que Navarra siga siendo una Comunidad foral integrada en la nación española” y no “parte de una entelequia o supuesta nación vasca que nunca ha existido ni como realidad jurídica, ni política, ni institucional, ni social”.
La socialista María Chivite dijo que “la propuesta proviene de alguien que se ve anclado en la oposición” y que la hace “para desviar la atención de la inversión que se ha anunciado”. Recordó que eliminar esa disposición constitucional “no es un clamor ciudadano”, y ni siquiera salió a relucir por parte de la derecha cuando se trabajó en la ponencia sobre el Amejoramiento. “Ni siquiera los gobiernos de mayoría absoluta de UPN y PP llevaron a cabo esta cuestión. Es una bomba de humo”, zanjó.
Pradales puso el acento en que los supuestos “adalides del constitucionalismo” pretenden derogar de manera “unilateral” una disposición relevante de esa ley. “Buscaban una foto y el momento era este, el anuncio de una inversión que opacaba cualquier iniciativa. Lo que ha hecho UPN se explica por sí mismo. Quiero poner en valor el protocolo general de colaboración que tenemos, es lo que deberíamos subrayar. La vía es la cooperación entre dos comunidades hermanas, no nos distraigamos con otro tipo de juegos florales”, despachó.
Hithium
Sobre la inversión de Hithium, que finalmente se quedará Nafarroa, Pradales dijo que la llegada de una inversión a la comunidad foral “es una muy buena noticia porque podría haber aterrizado en cualquier otro lugar de Europa, existió ese riesgo”, y al final se ha quedado en Nafarroa. “Quiero felicitar personalmente a la presidenta Chivite, y también al consejero Irujo. Nosotros también hemos estado trabajando mucho. En todo caso, lo que es bueno para Nafarroa es bueno para nuestro país. A partir de ahí, la imagen de hoy es una fantástica metáfora: compartimos alianzas para sacar provecho a inversiones industriales de este tipo. Cuando un proyecto se implanta en nuestro entorno, tenemos capacidad de desarrollar la cadena de valor de proveedores y suministradores, de colaborar tecnológicamente. Ponemos a disposición los puertos de Pasaia y Bilbao para exportar esos productos. Va a tener una repercusión positiva”, dijo, para recordar también que el convenio de la Eurorregión contempla un punto sobre la colaboración en materia de transición energética.
Chivite, por su parte, confirmó que el representante de Hithium había dicho que estaba valorando “otras regiones europeas y países y se ha decidido por Navarra”. “Podría haber sido cualquier otro país”, abundó. Según dijo, Nafarroa puso en valor su ecosistema industrial, pero “seguro” que habrá sinergias con la CAV. Pradales confirmó que la CAV y otros territorios han firmado memorandos que pretendían, desde la discreción, que el inversor chino se asentara en sus territorio. Aunque esta vez no se ha logrado esta inversión, Pradales constató que “hay un apetito por parte de los inversores extranjeros” a la hora de asentarse en Euskadi, y espera “poder lograr algún tipo de inversión greenfield”.