El Surne Bilbao Basket ha confirmado este lunes la continuidad de su entrenador, Jaume Ponsarnau, hasta 2029, prolongando así una etapa marcada por la estabilidad, el crecimiento deportivo y la conquista del primer título europeo del club. El técnico catalán, que dirige al conjunto bilbaíno desde 2022, seguirá siendo la referencia del banquillo negro durante las próximas cinco temporadas, tras el acuerdo alcanzado entre ambas partes.
Ponsarnau, que aterrizó en Bilbao en el verano de 2022, se ha consolidado como una figura clave para el proyecto vizcaíno. En estos casi tres años ha dirigido 189 partidos, cifra que le convierte ya en el segundo entrenador con más encuentros en la historia del club, solo por detrás de Txus Vidorreta, que alcanzó los 331. Su impacto, sin embargo, va mucho más allá de los números.
El pasado curso, el técnico de Tàrrega dejó para la historia una gesta sin precedentes al conquistar la FIBA Europe Cup, el primer título del club y el primer título europeo de un equipo profesional del territorio histórico. Un éxito que confirmó la solidez del proyecto y el valor del trabajo realizado desde su llegada, cumpliendo con solvencia los objetivos deportivos marcados en cada temporada.
Además de su trayectoria en Bilbao, Ponsarnau cuenta con una amplia experiencia en los banquillos de la ACB y en competiciones europeas. En la temporada 2018/19 conquistó la EuroCup, un logro que reforzó su prestigio continental. A nivel federativo, ejerce actualmente como seleccionador B en la Federación Española de Baloncesto, aportando un perfil técnico de amplio recorrido y contrastada solvencia.
Impulso al talento joven
Uno de sus sellos distintivos es la capacidad para potenciar a jóvenes talentos. Jugadores como Tryggvi Hlinason, Melwin Pantzar, Bassala Bagayoko, Thijs De Ridder o Rubén Domínguez han dado pasos importantes en su progresión bajo la dirección del técnico catalán, cuya reputación como formador es ampliamente reconocida en el ámbito del baloncesto profesional.
En el entorno del club, Ponsarnau es visto como algo más que un entrenador. Su conexión con la ciudad, su sensibilidad para comprender la cultura local y su compromiso con los valores del equipo le han convertido en un referente muy apreciado por jugadores, cuerpo técnico, empleados del club, agentes y la afición, la conocida 'marea negra'. Su discurso, cargado de simbolismo y arraigo, ha incorporado expresiones como batera, empleadas para unir al grupo bajo imágenes de identidad vasca, desde la manada de lobos hasta la trainera que rema en la misma dirección.
Desde la entidad vizcaína se destaca que la continuidad del técnico garantiza la cohesión de un proyecto que ha ido madurando y que aspira a un crecimiento sostenido en los próximos años. Para el club, su figura es "idónea para traccionar el nuevo periplo de crecimiento deportivo e institucional", una etapa que ya está en marcha y que busca consolidarse a medio plazo.
La renovación hasta 2029 refuerza la idea de estabilidad y visión a largo plazo que el Surne Bilbao Basket quiere imprimir a su proyecto. Con Ponsarnau al mando, el club bilbaíno apunta a seguir construyendo un equipo competitivo, con identidad propia y capaz de afrontar nuevos retos tanto en la competición doméstica como en el escenario europeo.
El técnico catalán, que siempre ha defendido la ambición desde la humildad y el respeto al rival, afrontará ahora un nuevo ciclo con la confianza plena del club y el respaldo de una afición que ha visto en él un espejo de los valores que quiere ver representados en su equipo.