Operación retorno. Competidor feroz, pantagruélico, devorador de récords, registros y marcas, a Tadej Pogacar le dolió enormemente la caída en la Vuelta. No solo en lo físico, astillado, quebrado por una fractura de clavícula y vertebra, con conmoción cerebral, sino también en lo anímico.
El plan del esloveno, que había derribado al fin el muro de la Milán-San Remo, vencedor en Flandes y Lieja, y conquistado el Tour por quinta ocasión para entrar en el panteón de Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain, era coronarse en la Vuelta y cerrar así la colección de las tres grandes.
La triple corona quedó en suspenso tras una caída fea, derribado el esloveno al pisar una piedra en el camino, cuando lideraba la Vuelta con varios cuerpos de ventaja. El accidente trastabilló del todo la campaña para Pogacar, el mejor ciclista del mundo, que tuvo que pasar por quirófano.
Arrancado a la fuerza de la Vuelta, que abandonó en ambulancia, no pudo recuperarse a tiempo y con garantías para tratar de conseguir su tercer Mundial de manera consecutiva. El arcoíris tendría que esperar. También Il Lombardia.
Igualado con Fausto Coppi, cinco veces campeón de la Clásica de la hojas muertas, Pogacar no pudo celebrar su sexta corona en el Monumento de cierre de una campaña excelsa a pesar del accidentado final, en el que se inmiscuyó su deseo de competir en el Europeo que se celebró en Eslovenia, su país. Su equipo le impidió tomar ningún riesgo y conminó a la estrella eslovena a fijar la mirada en la próxima campaña.
Finalizada el curso ciclista con Pogacar como rey inequívoco, en un acto benéfico en el marco de la campaña Nunca te rindas, vuelve siempre (Never give up, always give back) en su país, el esloveno estableció los desafíos para la temporada venidera, donde se espera el dominio del esloveno.
“El deseo es disputar de nuevo el Mundial en combinación con el Tour y la Vuelta, algo que este año no me salió. Aunque preferiría ir al Giro, habrá que marcar la Vuelta, creo que ese será el objetivo del próximo año”, disertó el esloveno, que se mide a la historia, al rastro que dejaron los más grandes, a las huellas de los mejores. Pogacar pretende trascender y elevar aún más sus logros.
Cambio de fechas
La temporada de 2027 establece otro orden de carreras. El Mundial se disputará después del Tour y antes de la Vuelta porque cada cuatro años la UCI promociona los denominados Supermundiales.
La Grande Boucle, que contará con una etapa en Iparralde, se disputará entre el 2 y el 25 de julio; los Mundiales se celebrarán del 24 de agosto al 5 de septiembre (la prueba ruta élite masculina será el día 28) y la Vuelta tiene reservadas sus fechas entre el 4 y el 26 de septiembre.
Campeón de 5 Tours, un Giro, dos Mundiales y 13 Monumentos (5 Il Lombardia, 4 Liejas, 3 Tour de Flandes y 1 Milán-San Remo), el esloveno anhela rellenar los escasos huecos que restan en su palmarés de ensueño, que acumula 130 victorias en su museística vitrina.
En ese camino por ganarlo todo, el esloveno buscará la gloria en la Vuelta, un paréntesis que no esperaba, sobre todo después de evidenciar su jerarquía en la prueba hasta que el mal fario se cruzó en su enérgico galope y mostró la vulnerabilidad del gran campeón.
La carretera y sus leyes no respetan ni a Pogacar. El ciclismo es volátil e incontrolable. El riesgo siempre está presente, al acecho. El accidente del esloveno, que se produjo en una recta por la aparición de una piedra, fue duro. Remarcó esa idea Pogacar en el mismo acto en el que estableció los retos del próximo curso.
“Como la lesión fue bastante grave, necesité bastante tiempo para volver a montar en bicicleta. Fue cinco semanas después de la caída. Cuando el hombro se curó y ya no tenía mareos, Urška (su pareja, también ciclista) y yo nos fuimos unos días de vacaciones. Llevo entrenando algo menos de una semana, un mes antes que en años anteriores. La semana pasada ya comenzó para mí la preparación de los entrenamientos de cara a la nueva temporada”, explicó el esloveno en la antesala de la operación retorno. Pogacar desea la Vuelta. Regresará.