La líder de Podemos, Ione Belarra, ha asegurado que solo cuando la regularización extraordinaria de migrantes esté "implementada" su formación estará dispuesta a negociar la delegación de competencias en inmigración para Catalunya.
Belarra afirmó que su partido no tiene problema con la delegación, pero sí con el racismo presente en la ley acordada por PSOE y Junts, tanto en el preámbulo como en el articulado.
Críticas a la política de extranjería del Gobierno español
Belarra calificó la política de extranjería del Gobierno español como "abiertamente racista", señalando la ley de extranjería, las redadas por perfil étnico, los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y un enfoque de securitización que implica represión contra migrantes. Subrayó que Podemos no comparte ni ha votado nunca estas medidas.
Defensa de la regularización y resistencia a la derecha
Sobre la regularización extraordinaria, Belarra reconoció que cualquier avance transformador enfrentará una fuerte reacción de la derecha, que no quiere que las personas tengan derechos en el Estado. Sin embargo, aseguró que su partido defenderá esta medida "con uñas y dientes".