Prácticamente desde que certificó su permanencia una temporada más en Primera División, el Deportivo Alavés reconoció abiertamente su firme deseo de seguir contando el próximo curso con algunos de los jugadores que habían defendido la elástica albiazul esta campaña en calidad de cedidos. Una lista de escogidos en la que aparecen los nombres de Rodrigo Battaglia, Florian Lejeune y Facundo Pellistri. Todos ellos pasaron con nota su primer examen en la disciplina del Glorioso y cuentan con margen de mejora de cara a una segunda etapa en el Paseo de Cervantes. Sin embargo, los rigores del mercado y la complicación que siempre supone cerrar una negociación a tres bandas hace que los deseos de la entidad gasteiztarra no sean precisamente sencillos de poder cumplir.
En el caso del último en aterrizar en Mendizorroza, no obstante, podría comenzar a esclarecerse el horizonte en breve. Y es que el futuro de Pellistri se discutirá a lo largo de esta semana. Con apenas dieciocho años y pese a que molestias musculares le hicieron perderse varios partidos, el uruguayo ha dejado claro desde que se incorporó el pasado mes de enero al Alavés que la calidad, la verticalidad y el descaro que atesora le hacen ser un elemento desequilibrante. Más todavía en un plantel como el albiazul, escaso de esas cualidades. Cada vez que tuvo oportunidad de saltar al césped dio un paso adelante y, con la experiencia acumulada durante este tiempo, la próxima temporada podría ser la de su explosión definitiva.
Una eclosión de la que, evidentemente, El Glorioso desea ser testigo de primera mano pero que, como no podía ser de otra manera, también cuenta con otros candidatos dispuestos a pujar fuerte por acoger en sus filas a la joven estrella charrúa. Claro que el primer paso lo debe dar el club con el que tiene contrato en vigor. Un Manchester United que tiene que decidir si le hace un hueco en su primera plantilla o, por el contrario, le concede un curso más de crecimiento en el exterior.