Bizkaia

Paula Sala: “Nos dimos cuenta de que todas, de alguna manera, nos sentimos solas”

La actriz durangarra debuta en San Agustín con ‘Peleles’, una obra que aborda la precariedad juvenil
Paula Sala, a la derecha, durante su debut en Durango con ‘Peleles’, junto a su compañera Lara Obregón / Rubén Veja Balbán

El Teatro San Agustín de Durango ha acogido este lunes la representación de ‘Peleles’, una propuesta de teatro contemporáneo que coincidió con el Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes y que tuvo un componente añadido para el público local, ya que supuso el debut en casa de la durangarra Paula Sala. La función ha servido no solo como estreno personal en su localidad, sino también como altavoz de una reflexión generacional sobre la soledad y la precariedad juvenil.

El origen del montaje se remonta al final de los estudios de Arte Dramático de los cinco integrantes de La Berrea Teatro. Lejos de esperar una oportunidad externa, decidieron impulsar su propio proyecto a partir de una pregunta compartida. “Al terminar la escuela nos juntamos para crear algo propio y empezamos con una lluvia de ideas sobre los temas que nos atravesaban”, explica Sala. En ese intercambio descubrieron un denominador común: “Nos dimos cuenta de que todas, de alguna manera, nos sentimos solas y de que todas estamos precarizadas”.

La intuición inicial dio paso a un proceso de documentación riguroso. El equipo trabajó con estudios que confirmaban que no se trataba de percepciones aisladas. Entre los datos que manejaron figura que el 31% menores de 30 años en el Estado se sienten solos, que ese sentimiento se duplica en comparación con las personas mayores y que para uno de cada tres jóvenes las redes sociales suponen una forma de compañía. “Los datos eran abrumadores”, resume la actriz. A esa base estadística se sumaron cartas actuales enviadas a periódicos en las que jóvenes expresaban su malestar por la caída de expectativas vitales, la dificultad de acceso a la vivienda o la imposibilidad de construir vínculos sólidos.

Compromiso social

Convertir todo ese contenido en teatro implicaba, a juicio de Sala, asumir una responsabilidad como artista joven. “Creo que es importante que el arte y el teatro den voz a los problemas y desigualdades sociales”, afirma. Por eso defiende la necesidad de abordar estas cuestiones con rigor, respeto y cuidado, convencida de que tratar sobre un escenario la precariedad juvenil, la soledad o la necesidad de colectivizarse resulta imprescindible para generar conciencia social y abrir espacios de diálogo más allá del patio de butacas. No ha sido casual, en ese sentido, que entre el público se haya encontrado el alumnado del Instituto de Durango, cuya presencia ha conectado de forma directa con el universo que la obra retrata.

Después del recorrido realizado hasta ahora, la intérprete tiene claro qué le gustaría que permaneciera en el espectador una vez se encienden las luces de sala. “Solas, sin juntarnos, es muy difícil cambiar aquello que nos afecta como jóvenes”, sostiene, y añade que hacerlo juntas, también desde el teatro, “puede ser un camino y una forma de empezar a mover algo”. El proceso creativo ha reforzado la idea de que compartir el malestar y ponerle palabras permite dejar de cargarlo en silencio.

La trayectoria de ‘Peleles’ ha incluido su participación en los ‘Diálogos sobre el Suicidio y la Salud Mental’ organizados por la asociación APRESUIC junto al Ayuntamiento de Burgos y la Fundación Círculo. Actualmente la compañía trabaja en la distribución del montaje y muestra un interés especial por el circuito del País Vasco. En Durango, la obra confirmó su vocación de seguir creciendo y de mantener abierta una conversación que interpela de lleno a toda una generación.

02/03/2026