El director y productor de cine Ibon Cormenzana tenía un sueño, y ese sueño se ha hecho realidad en Orduña, una ciudad que en los últimos años ha servido de escenario y plató para 19 producciones audiovisuales, entre ellas ‘El bus de la vida’ rodada por el creador portugalujo en 2024 con Dani Rovira y Susana Abaitua como protagonistas.
Hasta entonces, la relación de Cormenzana con Orduña había sido puntual y por cuestiones familiares. “Mis aitites, por parte de ama, están aquí enterrados y yo había venido a sus funerales”, explica, para matizar que "realmente, yo no conocía Orduña". Pero, “hace tres años y medio” durante el proceso de búsqueda de localizaciones para ese largometraje “visitamos muchos pueblos y una ciudad” y se ahí es cuando se quedó maravillado con su entorno y su naturaleza. “Era lo que estaba buscando para la película y los átomos de mis aitites algo influyeron para que decidiéramos venir aquí”.
La experiencia dejó mella en él y en todo su equipo. “Todo fue muy fácil. Empezamos a hacer amigos y conocidos, decidimos volver para rodar más películas y fue el paso para materializar ese sueño de hace años" a través de un proyecto innovador con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia y del Ayuntamiento.
La Casa Mundo Cero
Se trata de la 'Casa Mundo Cero', un nuevo espacio dedicado a la formación, creación y postproducción audiovisual con vocación de convertirse en un referente en el ámbito del audiovisual en Euskadi y, quizá, incluso mucho más. "Creo que es un concepto pionero en el estado, por lo que va a representar la casa y por su componente social", ha afirmado el director durante la visita a las instalaciones realizada este viernes junto a la diputada foral de Promoción Económica, Ainara Basurko, y el alcalde de la ciudad, Iker Santocildes.
El director y productor Ibon Cormenzana en la presentación del proyecto audiovisual Casa Mundo Cero en Orduña
A primera vista, lo más llamativo y singular de la iniciativa es el espacio físico: la villa Sarachaga Enera, una casona de estilo arquitectónico 'old english' construida en 1910 en el número 16 del Paseo de La Antigua de Orduña.
El edificio, con amplia zona ajardinada, sótano, dos alturas y bajo cubierta abuhardillada, ha sido transformado por la productora de impacto social Mundo Cero para albergar un ambicioso proyecto audiovisual que tiene como objetivo contribuir al desarrollo del sector cinematográfico en el territorio, fomentar el talento y generar nuevas oportunidades económicas y de empleo en el entorno rural.
Cuatro grandes pilares
Tal y como ha explicado Ibon Cormenzana, CEO de Mundo Cero, su sueño se sustenta en cuatro grandes pilares.
Por un lado, la casa acogerá cursos audiovisuales intensivos con residencia. "Vendrán profesionales de la industria de diferentes áreas cinematográficas como fotografía, posproducción, montaje, sonido...". Los participantes podrán vivir allí "incluso con el profesor" puesto que el edificio cuenta con 15 habitaciones, una gran cocina, salas comunes y cuartos de baño.
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Esa concepto de residencia también se va a poner a disposición para todo aquel que lleve a cabo rodajes y producciones en Orduña y su entorno "ya que podrán alquilar estancias para estar aquí durante ese tiempo".
Un tercer eje es lo que Ibon Cormenzana denomina "incubadora" y que es una experiencia similar a la que ya existe en la escuela de Cine de Madrid. "Es una especie de concurso en el que se seleccionan cinco proyectos con un componente social". Durante cinco o seis meses "serán monotorizados por profesionales de la industria para ayudarles a que los lleven a cabo" con el apoyo y asesoramiento de mentores y productores. Y la idea de Mundo Cero es "coproducir, al menos, una de ellas".
Estudio de postproducción
El cuatro pilar del proyecto está ya a pleno rendimiento. Se trata del Estudio de Postproducción de primer nivel habilitado en el sótano del edificio con la ayuda de la Diputación Foral de Bizkaia y que servirá "para impartir cursos o dar apoyo a documentales y películas, también de carácter social".
Una de las salas del Estudio de Postproducción que ya está en funcionamiento
El espacio cuenta, entre otras cosas, con salas de ordenadores, de ajustes de color, de montaje y de sonido para poder llevar a cabo todo el proceso audiovisual "desde el rodaje hasta su proyección final".
Y por si fuera poco, el proyecto de Casa Mundo Cero de Orduña se ha completado con la rehabilitación de un inmueble existente en el jardín "que se utilizaba como almacén" y que se ha reconvertido en un espacio para poder llevar a cabo cursos, talleres, conferencias e, incluso, rodaje de escenas interiores.
Satisfacción institucional
Tras la visita a las instalaciones, Ainara Basurko ha expresado el firme apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia a un proyecto que "fortalece la industria audiovisual, impulsa talento local e internacional, genera actividad económica en Orduña y lo hace con una mirada social, comprometida y transformadora".
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Por su parte, el alcalde de la ciudad, Iker Santocildes, ha puesto en valor su contribución a "dinamizar la actividad cultural y económica" de la ciudad "vinculándonos a un sector estratégico y generando nuevas oportunidades para la ciudadanía”.
La Casa mundo Cero de Orduña ya ha encendido sus luces, ha puesto sus cámaras a rodar y sus equipos a funcionar para crear y contar historias audiovisuales desde Orduña. De hecho, en las próximas semanas, el centro acogerá nuevos talleres impartidos por reconocidos profesionales como el cineasta Pablo Berger y el experto en IA y storytelling Víctor Gay Zaragoza, a los que se sumarán próximamente formaciones en áreas clave como sonido, con Fabiola Ordoyo, y montaje, con Guillermo de la Cal, entre otros.