Ondarroa suma desde este mes de enero un nuevo activo estratégico ligado al mar y a la formación especializada. La Escuela de Pesca Antiguako Ama ha puesto en marcha una escuela de buzos profesionales llamada a convertirse en un referente a nivel estatal, tanto por la calidad de sus instalaciones como por una oferta formativa orientada a sectores en plena expansión, desde los cuerpos de seguridad hasta la investigación científica o los trabajos subacuáticos especializados.
La inauguración oficial ha tenido lugar esta mañana en el puerto de Ondarroa, con la presencia de representantes institucionales como Isabel Mendiguren, directora de Aprendizajes Singulares del Departamento de Educación del Gobierno Vasco; Koldo Goitia, director de Puertos, Asuntos Marítimos y Litoral del Gobierno Vasco; Cristina Múgica, directora general de Competitividad Territorial y Promoción Exterior de la Diputación Foral de Bizkaia; el obispo de Bilbao, Joseba Segura; y Amaia Basterretxea, directora de la Escuela de Pesca Antiguako Ama.
Formación oficial y especializada
Ubicada en un pabellón de nueva construcción a pie de puerto, el centro ofrecerá tres titulaciones oficiales: recolector de recursos marinos, con habilitación hasta 15 metros de profundidad; buzo de pequeña profundidad, hasta 30 metros; y buzo de media profundidad o de segunda clase, con intervenciones que alcanzan los 60 metros. Todas las certificaciones dependen del Departamento de Agricultura, Pesca e Industria Alimentaria del Gobierno Vasco, lo que garantiza su reconocimiento profesional.
Uno de los elementos que distingue a la escuela es su dotación técnica. El pabellón cuenta ya con una cámara hiperbárica multiplaza, un equipamiento excepcional en Euskadi y clave para el tratamiento de la enfermedad por descompresión. En los próximos meses se completará además un foso artificial de cinco metros de profundidad y quince de longitud, que permitirá desarrollar prácticas incluso cuando el estado del mar impida las inmersiones en aguas abiertas.
Instalaciones punteras
La formación está dirigida a profesionales que desarrollan su actividad bajo el agua y que requieren asistencia exterior durante las inmersiones, desde cuerpos de seguridad y rescate hasta especialistas en trabajos subacuáticos o disciplinas científicas. “Todos ellos necesitan asistencia desde el exterior, por eso llevan escafandra o casco de buzos, a diferencia del buceo no profesional, en el que solo llevan una botella de aire”, explica Inazio San Miguel Aizpuru, responsable de la escuela e instructor de buzos profesionales desde 2010.
La de Ondarroa será además la primera escuela de Euskadi en ofertar el curso de recolector de recursos marinos, válido para actividades como la recogida de algas o erizos, y permitirá cursar parte de la formación teórica en modalidad online, una opción pensada para facilitar la acreditación a profesionales en activo.
Responsables del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia, el Obispado de Bilbao y la propia dirección del centro formativo.
Integrada en la red EBI de centros diocesanos del Obispado de Bilbao, la Escuela de Pesca de Ondarroa consolida así su papel como referente en formación profesional marítima. “Apostar por una formación profesional sólida es apostar por empleo de calidad, cohesión social y equilibrio territorial”, ha subrayado el obispo de Bilbao, Joseba Segura, durante el acto inaugural.
Cada curso contará con un máximo de 12 alumnos, en cumplimiento de la normativa vigente, y las prácticas se desarrollarán tanto en el foso como en el puerto y en aguas abiertas cuando las condiciones lo permitan. Un modelo exigente, costoso y altamente especializado que consolida a Ondarroa como un punto clave en la formación de profesionales del mar.