Cuando este próximo domingo, 1 de marzo, la parroquia de San Miguel Arcángel de Oñati abra de nuevo sus puertas, los oficios religiosos regresarán a este histórico edificio, tras celebrarse desde el pasado octubre en los Agustinos. El templo se mostrará entonces bajo una iluminación renovada que realza los retablos, el altar mayor y otros elementos de valor histórico, y que pone de relieve la riqueza artística y arquitectónica de esta joya del patrimonio local. La reapertura al culto tendrá lugar en la misa de las 12.00 horas que estará presidida por el obispo de San Sebastián, Fernando Prado.
Durante los meses en que la parroquia ha permanecido cerrada por obras, sus retablos han sido objeto de un trabajo meticuloso y delicado dirigido por el restaurador oñatiarra Xabier Mendizabal. Con paciencia y minuciosidad, la intervención ha incluido labores de limpieza, consolidación y recuperación estructural en todos los conjuntos. Buena parte del esfuerzo se ha centrado en retirar el polvo y, en muchos casos, los escombros acumulados durante años. “Ahora se percibe mejor el color”, ha explicado este lunes Mendizabal.
Según ha detallado, la actuación también ha posibilitado recolocar en su emplazamiento original las piezas que ha sido posible de aquellas que se habían separado y se conservaban en la parroquia, caídas de los retablos con el paso del tiempo. Aquellas que estaban sueltas o en riesgo de desprenderse han sido ajustadas y reforzadas para garantizar su estabilidad.
Imagen del retablo mayor de la parroquia oñatiarra.
Los trabajos han deparado, a su vez, algunas “sorpresas”. En el retablo mayor ha aparecido un documento del siglo XVII que, curiosamente, “no se ha tocado desde entonces”, mientras que en varios altares se han localizado diversas reliquias, especialmente en la capilla del Rosario, cuyo retablo, en palabras de Mendizabal, presenta “un estado de conservación estructural más delicado”. Además, se han identificado firmas dejadas por antiguos restauradores que intervinieron en la parroquia a lo largo de los años.
"Muchísima ilusión"
Más allá del rigor técnico, el proyecto ha estado cargado de estusiasmo y compromiso personal para el restaurador oriundo del barrio de Zubillaga. “Actuar en la parroquia era uno de mis objetivos; San Miguel y las distintas figuras han sido siempre una fuente de inspiración para mí. He realizado este trabajo con muchísima ilusión”, ha asegurado.
El suelo de la parroquia, oscurecido por los años y el uso continuado, ha sido lijado, pulido y aclarado, devolviendo sensación de amplitud al conjunto del espacio. La intervención más significativa ha consistido, no obstante, en la adecuación de un nuevo sistema de iluminación, diseñado y ejecutado por la firma Electralamy, cuyos responsables han participado en proyectos de referencia como la Sagrada Familia de Barcelona y la Catedral de Santiago de Compostela. El nuevo planteamiento lumínico ha supuesto descender los puntos de luz tres metros, lo que facilita su mantenimiento y genera un efecto más envolvente. Ahora los retablos, los detalles arquitectónicos del coro y de la capilla de la Piedad, que alberga el sarcófago del obispo Rodrigo Mercado de Zuazola, cobran nueva vida y protagonismo.
Retablo de la capilla del Rosario.
Conferencia con Arantza Otaduy
La historiadora arrasatearra Arantza Otaduy ofrecerá el 2 de marzo la charla 'Lux', en la que analizará cómo la nueva iluminación transforma la percepción del templo, su historia y su arquitectura (17.00 horas; en la parroquia).
Tal y como considera Otaduy, la mejora en el sistema de iluminación hace que entrar en la iglesia resulte "más placentero y acogedor, potencia la teatralidad de los retablos y le da al oro una vibración nueva". Siempre digo lo mismo: nadie tiene por qué ser creyente para amar el patrimonio de su pueblo. Por eso invito a cualquier oñatiarra a visitar la parroquia: van a gozar de esta experiencia", ha manifestado.
El órgano y el coro con la nueva iluminación.
El órgano y la calefacción, pendientes
Por su parte, el párroco Horacio Argarate precisó que las obras, con un coste de 137.399 euros —casi 48.000 euros destinados a la iluminación— se han financiado principalmente con el sobrante de la intervención anterior en el tejado del claustro. Para completar la inversión aún faltan unos 20.000 euros, por lo que se solicitará apoyo al Consistorio.
Argarate se refirió, por otro lado, a los dos proyectos pendientes, ambos sujetos a la supervisión y a los estrictos criterios de la Diputación Foral de Gipuzkoa, sin que todavía exista fecha para llevarlos a cabo. En cuanto a la restauración del órgano, el proyecto encargado en su momento por el ente foral planteaba recuperar el estado original del instrumento diseñado por Aquilino Amezua. Originalmente situado en la planta baja del templo, el órgano fue trasladado a la tribuna del coro, con algunas adaptaciones para su nueva ubicación. La citada propuesta planteaba desmontarlo y restaurarlo por completo, lo que implicaría un presupuesto elevado.
Se han explorado otras alternativas para abordar el órgano. El Taller Diocesano de Restauración de la Diócesis de Calahorra y La Calzada‑Logroño está dispuesto a trabajar durante el verano en algunos elementos, como seis registros (tiradores) dañados del instrumento. Estas labores parciales, sin embargo, no constituyen una restauración integral. “El taller nos ha comunicado que podría realizarla a partir de 2028, ya que actualmente tiene otros compromisos asumidos”, ha señalado Argarate.
Sobre la calefacción, el párroco ha indicado que se están estudiando las opciones que causen el menor impacto posible al monumento.