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Este viernes se vive una jornada crucial para el futuro industrial de Aiaraldea. Los trabajadores de Tubos Reunidos han sido llamados este viernes a una huelga de 24 horas, una movilización que coincide estratégicamente con la reunión entre representantes de las instituciones vascas y la dirección de la empresa para tratar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
Segunda jornada de paro masivo
Esta es la segunda jornada de huelga que afronta la planta de Amurrio. La primera protesta tuvo lugar el pasado lunes, logrando un seguimiento del 100%, una cifra que los sindicatos esperan repetir este viernes. Además del paro, los empleados tienen previsto concentrarse frente a la sede del Gobierno Vasco a partir de las nueve de la mañana para visibilizar su rechazo a los recortes.
301 despidos y el cierre de la acería
El conflicto estalló tras conocerse los detalles del ERE, que contempla el despido de 301 trabajadores, afectando principalmente a la planta alavesa, además del cierre de la acería en Amurrio. Como medida de presión, la plantilla ha convocado un calendario que incluye hasta 15 días de huelga.
En el ámbito institucional, el consejero de Industria, Mikel Jauregi, se reúne este viernes con el comité de empresa para analizar la "crítica situación financiera" de la firma. El Gobierno vasco ha advertido que la supervivencia de toda la compañía está en riesgo si no se logra reestructurar una deuda de 263 millones de euros que vence en 2028.
Condiciones para el rescate público
Desde el Ejecutivo liderado por Imanol Pradales se ha condicionado cualquier intervención con dinero público a la presentación de un "proyecto sólido de futuro". Paralelamente, se está ejerciendo presión sobre la SEPI para que flexibilice las condiciones del rescate anterior. Por su parte, el Ministerio de Economía se ha comprometido a estudiar nuevas medidas ante el fuerte impacto que estos despidos tendrían tanto en Amurrio como en Trapagaran.