Vida y estilo

“No creo en la astrología, yo sé. Es muy diferente creer a saber”

Tras licenciarse en física y dedicar casi treinta años a la Comisión Europea, el experto vasco en astrología nos descubre las explicaciones a todas las incógnitas que surgen al relacionarnos
José Alberto Millán, experto en astrología, físico y escritor
José Alberto Millán, experto en astrología, físico y escritor / Borja Guerrero

Actualizado hace 11 minutos

Desde que era muy joven, el barakaldarra José Alberto Millán sintió que su verdadera vocación no se limitaba al lenguaje de las ecuaciones, sino que también habitada perdido entre los astros. Esta vez, elabora en Mil nombres tiene el amor una guía para entender cómo nuestras vidas están condicionadas por mandato del cielo, dependiendo del lugar en el que hemos nacido.

Tras licenciarse en Física, pasó casi tres décadas trabajando en la Comisión Europea. ¿En qué momento decide que el lenguaje que más le apasiona es el de los astros?

Realmente, esto fue muy temprano, porque mi profesor de Física en el OCU era astrólogo aficionado. Él estaba haciendo el doctorado y subíamos muchas veces juntos a la Universidad, aquí en Leioa. Justo el día que yo me iba a inscribir en Medicina, me convenció para que hiciera Física, porque decía que era mucho más divertido. Y, sobre todo, me convenció cuando vi que para la cola de Medicina había mil personas, y para la cola de Física no había nadie. Me introdujo en mis dos grandes pasiones, la física y la astrología, y no las vivo como una contradicción. Sé que la astrología no es una ciencia, y sé que incluso la física moderna tampoco es una ciencia. Es pura filosofía, la relativista, la cuántica, la de los sistemas complejos..., la física que a mí me gusta ya es prácticamente poética. No veo ninguna contradicción.

De hecho, defiende que la astrología no es una ciencia adivinatoria, sino un arte sanador. ¿Qué tiene de mágico el mapa de una carta natal que no se puede explicar con una fórmula física?

Se puede explicar con un retablo pictórico o poema de la persona. Bueno, hay fórmulas físicas que son auténtica poesía, de una belleza enorme, como la función de onda de Schrödinger. La astrología tiene que ser sanadora y liberadora, sino no merece la pena. Nos tiene que liberar de tabús, traumas, prejuicios... Ahí funciona muy bien, porque tú ves la carta natal de alguien y no se distingue si es hombre o mujer, porque todos tenemos energías masculinas y femeninas. El tema del género fisiológico, anatómico, es muy secundario ya. Te ayuda a significar tu vida a través de un lenguaje simbólico de 5.000 años que se renueva continuamente, incluso a través de la mitología presente en las series de televisión modernas. El lenguaje astrológico es el más moderno, amplio e inclusivo que puedas imaginarte.

El libro se titula Mil nombres tiene el amor, aunque aclara que es una guía al mundo de las relaciones en general. ¿Por qué incluyó tantos tipos de vínculos?

Porque eres tú relacionándote. Con un jefe puedes tener una relación de amor-odio, igual que con tus padres, hermanos, pareja... El punto de partida de toda relación es un viaje hacia uno mismo. El otro es un portal, un catalizador para que vayas conociéndote a ti mismo. Por eso las relaciones son difíciles, porque necesitas del otro para descubrir tus zonas oscuras, tu sombra..., lo no vivido de ti mismo.

Menciona que hay ocasiones en las que nos enamoramos de lo que nos falta. Como si llenáramos con personas los espacios vacíos de nuestras cartas...

Sí, de las dinámicas relacionales que elaboro es la que llamo dinámica de los espacios vacíos o gestáltica. La vida te va dando aquello que te falta. Otras son las sinastrías, donde al poner una carta sobre otra ves contactos muy fuertes, química. Nuestras relaciones son química. 

Siendo un experto en detectar estas compatibilidades, ¿ha usado la carta como filtro antes de conocer a alguien?

En casa del herrero, cuchillo de palo. Normalmente, me invierto en una relación sin ver ninguna carta, porque el instinto ya te dice si hay química, si te gusta... Lo que sí hago es verlas a toro pasado, cuando la relación ya está avanzada, para entender por qué nos llevamos bien o mal.

'Mil nombres tiene el amor', es el último libro del astrólogo.

'Mil nombres tiene el amor', es el último libro del astrólogo. Borja Guerrero

¿Qué nos espera al estar entrando en una era de aire más alejada de las tradiciones rígidas de la tierra?

Lo único previsible con el aire es que es imprevisible, e ingobernable. Hay que prepararse para lo mental, lo sutil, lo efímero y, sobre todo, para lo social. Lo estamos viviendo ahora en el mundo de la política en el Estado. Los sistemas centrales, el bipartidismo, se están viniendo abajo. Entramos en una era de acuario de periferia, donde van a surgir redes. Va a contar mucho sobre cómo te mueves en tu red, qué amigos tienes, y cómo sirves a la red desde un nodo concreto.

En Euskal Herria tenemos estructuras familiares fuertes. Desde una visión astrológica, ¿influye en esto el lugar en el que nacemos?

Obvio. Comparé una carta natal de una niña nacida en Alicante y una en Kabul. Misma carta, mismo día, con latitud muy similar..., las historias eran diferentes. Es obvio el peso del sistema familiar en el que vives. Aquí, en Euskal Herria, yo estuve 20 años casado con una vasca étnica y yo vivía lo que es una sociedad clánica. Sé de lo que estoy hablando, y hay todavía un matriarcado remanente. Hasta el punto de que toda mi vida ha estado condicionada por eso, porque conseguí mi primer empleo por ser marido de aquella chica -que yo no sabía de antemano que era familia de un exlehendakari-. De repente, formaba parte del clan. La sociedad vasca son clanes de 200 o 300, y se conocen todos.

Parejas de famosos explicadas desde la astrología

Según José Alberto Millán, hay ciertas relaciones de pareja entre famosos muy curiosas si se analizan desde la astrología

-Trump y Melania. “Es una pareja muy fuerte, en el sentido de que -si analizamos el lenguaje corporal- ella experimenta repulsión por él. Es algo tan obvio..., pero, sin embargo, ahí están. Y te das cuenta de que él no tiene nada de tierra, cero, eso se ve enseguida. La tierra te ancla, te da una base sólida, psíquica y física. Ella, en cambio, es solo tierra. Aporta en cantidades industriales un elemento que a él le falta totalmente. Y de algún modo ellos han logrado un equilibrio que no está basado para nada en la atracción física o psíquica, nada de eso...”.

-Letizia y Felipe. “Hay una relación de poder brutal entre ellos, de complementariedad y de contacto físico muy fuerte, pero también de poder”.

Si alguien entra en la librería y piensa: “Yo no creo en estas cosas”, ¿qué le diría para que le diera una oportunidad?

Yo no intento convencer a nadie, porque no creo en la astrología. Yo sé, es muy diferente creer a saber. Llevo 50 años en esto, empecé con 17 y tengo 67. De la misma manera que naces y eres un producto de tu padre y de tu madre, y del entorno cultural, social, religioso y político, encima has heredado sus genes. Lógicamente estás condicionado por eso. Tu carta natal es tu ADN. Únicamente, les digo que la astrología tiene una ventaja, y es que te puede liberar de esa losa cultural y sexual. Como mujer vives es una sociedad patriarcal, al igual que yo como hombre. Eso supone un daño para ambos. A mí se me dice que no puedo ser sensible, seductor ni maternal, a ti que no puedes vivir tu deseo, porque hay un tabú sexual, ni decir qué eres, qué representas o qué quieres hacer con tu vida. ¿Qué vas a hacer? Proyectar en tus padres o en tu novio y entrar en relaciones tóxicas, porque vas a abrir de forma vicaria tu propia carta natal, y eso nos lleva al dolor. Las astrología nos ayuda descodificarlo. Me pasa que al leer una carta natal de una chica, me dice que estoy describiendo a su novio. Esta eres tú, no es tu novio, pero lo vives a través de él.

2026-04-04T06:31:26+02:00
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