Nerea Subijana supo que la gestación de su hijo no iba a poder continuar cuando estaba embarazada de seis meses. Tuvo que pasar por el proceso de dar a luz y, al poco tiempo, su bebé falleció debido al problema de desarrollo que sufría.
Esto sucedió hace 19 años, en medio de un proceso, de una experiencia, que Subijana asegura que estuvo lleno de "violencia obstétrica y una absoluta falta de apoyo". Ella superó el duelo perinatal hace relativamente poco, al cabo de los años, y cuando ya dio a luz a otros dos hijos sanos. Fue entonces, tras ese largo proceso de sanación y de convertir la herida en cicatriz, cuando decidió formarse como terapeuta Gestalt y ayudar y acompañar a otras mujeres y familias en ese proceso.