Navarra se consolida como un referente en la atención de emergencias cardiacas. Cada año, la comunidad registra unas 180 paradas cardiacas, logrando una supervivencia del 20%, una cifra que duplica la media estatal. Este éxito se debe en gran medida a la formación y movilización simultánea de los primeros intervinientes y los servicios de emergencias.
Para seguir impulsando estos resultados, la asociación 'El ABC que salva vidas' ha hecho entrega de 49 simuladores médicos de reanimación cardiopulmonar (RCP) destinados a diversas entidades navarras. En el acto ha participado Susana Miranda, gerente de Atención Primaria del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, quien destacó que la formación es uno de los pilares básicos para mejorar la supervivencia.
Una red de simuladores para salvar vidas
La distribución de los nuevos maniquís de RCP busca cubrir puntos estratégicos de la geografía foral. De los 49 equipos, siete irán a comisarías de la Policía Foral, siete a parques de bomberos voluntarios, 25 a centros escolares y el resto a clubes deportivos y ayuntamientos.
Además, el Servicio Navarro de Salud ha adquirido este año otros 25 maniquís adicionales para implementar programas de formación desde los centros de salud. Esta estrategia se complementa con la capacitación ciudadana en municipios situados a más de 20 minutos de un centro de urgencias, permitiendo que los vecinos inicien maniobras de soporte vital y usen desfibriladores mientras llega la ambulancia.
La importancia de la "cadena de supervivencia"
El subdirector de Urgencias de Navarra, Clint Jean Louis, subraya que la clave reside en la rapidez de actuación. El 60% de los paros cardiacos ocurren en el domicilio, por lo que el reconocimiento precoz y la alerta inmediata al 112 son vitales. Según Jean Louis, la cadena de supervivencia se completa con el inicio temprano de la RCP, la desfibrilación temprana y el soporte vital avanzado hospitalario.
Desde 2019, en Navarra es obligatorio que policías, socorristas y bomberos se certifiquen en soporte vital básico y renueven su formación cada dos años, lo que ha permitido mejorar drásticamente las estadísticas de recuperación.
Testimonios que dan esperanza: el caso de Gerardo Irisarri
El valor de esta formación quedó patente con el testimonio de Gerardo Irisarri, quien sobrevivió a una parada cardiaca en 2018 sin secuelas. Su vida se salvó gracias a que un vecino inició el masaje cardiaco de inmediato y la policía de Barañain aplicó un desfibrilador en apenas dos minutos. Tanto los ciudadanos intervinientes como los agentes habían sido formados por la asociación 'El ABC que salva vidas'.
Tecnología y futuro: la app RAPIDA
La tecnología también juega un papel crucial. Durante el evento se presentaron mejoras en RAPIDA, una aplicación de geolocalización de desfibriladores que ya cuenta con 1.014 dispositivos validados en la base de datos de Sos Navarra. La app ofrece guías sobre cómo actuar ante ictus, infartos o atragantamientos.
De cara al futuro, el Gobierno de Navarra ya trabaja en una segunda fase para localizar a primeros intervinientes voluntarios mediante el cruce de datos entre los Departamentos de Interior y Salud, reforzando así una red humana preparada para actuar en cualquier rincón de la comunidad.