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La respuesta institucional frente a las turbulencias económicas derivadas del conflicto internacional no se hace esperar en la Comunidad Foral. La presidenta de Navarra, María Chivite, ha anunciado este jueves durante el pleno del Parlamento un ambicioso plan de actuación que recibirá luz verde el próximo miércoles, 1 de abril. Se trata de un paquete de medidas diseñado para blindar a la ciudadanía y a las empresas navarras ante la escalada de precios y la incertidumbre generada por la agresión militar en Oriente Próximo.
Chivite ha sido tajante al definir el objetivo de su Ejecutivo: actuar con la misma determinación y celeridad que se mostró durante la pandemia o el inicio de la guerra en Ucrania. Bajo la premisa de que "este Gobierno quiere proteger y va a proteger", la hoja de ruta navarra no solo buscará replicar los beneficios del escudo social diseñado por el Gobierno español, sino que incorporará acciones complementarias adaptadas a la realidad del tejido productivo foral.
Alivio fiscal y apoyo sectorial
El contenido de este paquete normativo, que se encuentra en su fase final de redacción, pivotará sobre dos pilares fundamentales. Por un lado, se contemplan medidas de calado fiscal que impactarán de forma directa en el bolsillo de los contribuyentes. Chivite ha avanzado que estas actuaciones afectarán "al menos a hidrocarburos y al IVA", incluyendo posibles deducciones y reducciones destinadas a mitigar el encarecimiento de la energía y el coste de la vida.
Por otro lado, el Gobierno de Navarra desplegará un abanico de ayudas directas para los sectores más vulnerables a la crisis energética. El foco está puesto especialmente en el transporte y la agricultura, dos ámbitos estratégicos que ya están sufriendo el impacto al "llenar el depósito de los vehículos" o al realizar la compra de suministros básicos. El objetivo es ofrecer un soporte inmediato que garantice la viabilidad de estas actividades esenciales.
"Armonización" con el Estado
Una de las claves de este anuncio es la voluntad de Navarra de armonizar su normativa con las decisiones tomadas en el Congreso de los Diputados. El Ejecutivo foral está monitorizando de cerca la tramitación estatal para asegurar que los navarros y navarras se beneficien de todas las ventajas fiscales y sociales, ajustándolas a las competencias propias de la Comunidad.
Sin embargo, la presidenta ha querido dejar claro que este no es un plan estático. "No será un capítulo cerrado", ha advertido, subrayando que su equipo mantendrá un seguimiento continuo de la evolución de los acontecimientos para implementar nuevas herramientas de protección si la situación internacional empeora. Esta estrategia de escucha activa se ha reforzado con la convocatoria del Consejo Económico y Social, donde se han recogido propuestas de los agentes sociales para que las medidas respondan a necesidades reales y urgentes.
Debate parlamentario
La respuesta ante la crisis ha generado un intenso debate en el hemiciclo. Desde las filas del PSN, Ainhoa Unzu ha puesto en valor la necesidad de ofrecer certidumbres en un momento en que las familias y autónomos temen por su día a día. Unzu ha recordado el esfuerzo del Estado con un paquete de más de 5.000 millones de euros, señalando que estas políticas demuestran que se puede estar "al lado de la gente cuando las cosas se complican".
Por su parte, el portavoz de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, ha instado al Gobierno a "ser valientes" y desplegar un escudo social propio que fortalezca el modelo de derechos frente al de recortes. Guzmán ha hecho un llamamiento para evitar que nadie se lucre con la crisis y para proteger especialmente a la clase trabajadora ante la incertidumbre socioeconómica.
En este contexto, Chivite no ha ahorrado críticas hacia la oposición, calificando de "falta de coherencia política" la postura de aquellas formaciones que, a su juicio, apoyan líderes como Donald Trump -cuyo entorno vincula con el origen del conflicto- pero luego exigen respuestas al Gobierno. Para la presidenta, votar en contra de estas ayudas sería un "error de primer orden" que la ciudadanía no olvidará.
Con la vista puesta en el próximo miércoles, Navarra se prepara para activar una maquinaria administrativa que busca, ante todo, aportar tranquilidad a un mercado convulso y asegurar que la factura de una guerra "injusta" no recaiga sobre los hombros de los sectores más desfavorecidos.