El colectivo arbitral siempre se encuentra en el punto de mira. No hay temporada, es más, no hay una sola jornada en la que no esté en el disparadero. Hay quienes hasta lo ponen bajo sospecha, creyendo en su mala fe cada vez que el silbato va a la boca. Tampoco es eso, pero no es menos cierto que, desde que el VAR fue implantado, al aplicar un reglamento, que es constantemente alterado, todo junto hace que sea un auténtico galimatías cuando hay jugadas que, lo mismo pueden ser interpretadas en un sentido o en otro, en función de cómo sopla el viento ese día o si el encargado de impartir justicia es este o aquel.
Lo ocurrido hace unos pocos días en el Betis-Rayo Vallecano o en el Girona-Barcelona son solo dos ejemplos del pan nuestro de cada día. Un Rayo del que Roberto Gómez le ha destacado en ONDA VASCA como "el único equipo del fútbol mundial de un barrio obrero que tiene un gran mérito" al que "le han perjudicado en las últimas decisiones tomadas" y que este sábado recibe en su estadio al Athletic.
Evocando a tiempos pasados, el conocido periodista extremeño reseña, en conversación mantenida con José Manuel Monje en 'La Movida Deportiva', que "son situaciones preocupantes. Antes se podían equivocar y seguro que se equivocaban, pero el mejor ramillete de árbitros era -entre otros- con Pes Pérez y Urízar Azpitarte", quien también ha participado en la entretenida e ilustrativa charla habida en antena sobre el controvertido e incomprendido mundo arbitral.
Para ello hay que remontarse casi medio siglo, y a pesar de que la tecnología, con recursos como el fuera de juego semiautomático, debía haber entrado únicamente para facilitar su labor, está sucediendo lo contrario, lamentando Gómez que "el tiempo que se tarda en revisar unas jugadas que son clarísimas", por lo que sentencia: "Tenemos una crisis arbitral", y añade que los grandes protagonistas de este espectáculo, que tantos y tantos millones de euros mueve, tampoco contribuyen a que deje de haberla: "Laporta es el tío más listo del fútbol, que necesita más Laportas. Dice que conoce que hay cinco árbitros que van premeditadamente a joder al Barça", aprovechándose de que actualmente no es presidente blaugrana al hallarse en club en pleno proceso electoral, y, debido a ello, no puede ser sancionado.
Por su parte, Ilbon Urízar incide en que "al arbitraje de hoy en día le falta una una dirección. No en sí el presidente, sino su junta directiva". El ex-juez bilbaíno también ha comentado que "el arbitraje necesita mano dura, igual que los clubes y los jugadores. Lo que no puede ser es que en FIFA y en UEFA sean 8 partidos de nevera y aquí solo sean dos o tres. No puede ser", como tampoco puede ser que "si un jugador hace un piscinazo en Inglaterra le llaman al orden, mientras aquí se pide todo" como unas manos pegadas en el reciente Alavés-Girona. La picaresca y el engaño también forma parte de los actores principales del juego.
Gómez concluye resaltando otros puntos a mejorar para que lo que viene siendo habitual, con tanto error y tanta confusión evitables, deje de serlo. "Los comentaristas, que parecen los más importante y relevantes, tienen corporativismo con la cúpula. Protección corporativa a muchos árbitros que vienen muy resabiados y que piensan que tenían que estar en el campo y están arriba", en el VAR, como es el caso del asturiano González Fuertes. Tampoco ha querido olvidarse del comité externo al Técnico Arbitral (CTA), creado para, supuestamente, aumentar la transparencia y que integran tres entrenadores, José Luis Oltra, José Ramón Sandoval y José Luis Sánchez Vera, y el ex-jugador Fernando Morientes, "uno de los mejores delanteros centros que ha habido". No comulga con "que sean los que hablan de jugadas. Eso queda para los expertos, no para los futbolistas".