La decisión del juez Antonio Viejo de denegar a Begoña Gómez la posibilidad de acompañar a su esposo, Pedro Sánchez, en la cumbre de la OTAN que este mismo martes arrancaba en Ankara ha generado incredulidad e indignación entre las fuerzas que sustentan el Gobierno español. Uno de sus ministros, Félix Bolaños, criticaba la imposición de unas medidas cautelares que son "simple y llanamente innecesarias" porque el riesgo de fuga es "cero".
El titular de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes se manifestaba en estos términos al valorar la postura adoptada por el magistrado que sustituye a Juan Carlos Peinado, al estar este de vacaciones. El juez instructor de la causa contra Gómez por los delitos de tráfico de influencias, malversación, corrupción en los negocios y apropiación indebida, impuso como medidas cautelares a la esposa del presidente del Gobierno la retirada del pasaporte y la imposibilidad de salir del Estado español ante un supuesto riesgo de fuga. Gómez recurrió dicha resolución y solicitó permiso para poder viajar tanto a Turquía con motivo de la cumbre de la OTAN como a Londres para asistir a la graduación de su hija entre este miércoles y el viernes 10 de julio. Como Peinado se marchó de vacaciones sin resolver este recurso, la decisión quedó en manos del juez Viejo, que si bien concedió permiso a la imputada para desplazarse a la capital británica, le ha impedido hacerlo a Ankara junto a su marido.
En el auto dictado el lunes, Viejo considera que Gómez no tiene una "intervención activa" en la cumbre de la OTAN y que Turquía no es parte de la Unión Europea, una estructura que facilita la cooperación policial y judicial, mientras que autoriza el desplazamiento a Londres por "la buena relación de cooperación judicial entre España y el Reino Unido" así como "por la naturaleza del evento al que se pretende asistir".
En este sentido, Bolaños replicaba este martes que tanto la comunidad jurídica como la sociedad española "en una amplísima mayoría" consideran que existe "riesgo cero" de que Begoña Gómez pueda eludir "la acción de la Justicia". El ministro de Justicia ha recordado que Begoña Gómez va "rodeada en todo momento de policías nacionales" por lo que las medidas cautelares de retirada de pasaporte decididas por el juez Peinado son "simple y llanamente innecesarias".
Además, Bolaños ha defendido la "extraordinaria" cooperación "judicial y policial" que España mantiene con Turquía y con Reino Unido, pese a que ninguno de los dos países forman parte del Espacio Europeo de Seguridad, Libertad y Justicia.
Desde el socio del PSOE en el Ejecutivo, Sumar, su portavoz adjunta en el Congreso, Aina Vidal, aseguraba que el que un juez no haya permitido a la esposa del presidente del Gobierno a la cumbre de la OTAN "es ridículo, es bochornoso y pone a la altura del betún la Justicia de este país, que es lamentablemente donde algunos altos tribunales y algunos jueces la han puesto". En parecidos términos se expresaba la líder de Podemos, Ione Belarra, al afirmar que esta decisión es "absolutamente cuestionable" y que "cualquiera que tenga ojos en la cara lo puede ver".
Desde la oposición, el PP se ha centrado en destacar el "enorme coste reputacional" que supone la retirada del pasaporte de Gómez, como denunciaba su líder Alberto Núñez Feijóo. En la misma línea, uno de sus colaboradores más cercanos, Elías Bendodo, apuntaba que este tipo de circunstancias "deterioran la marca España", a la vez que llamaba a ser "respetuoso" con las decisiones judiciales, "gusten o no". Algo similar manifestaba la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, al asegura que el juez “habrá tenido sus razones” para no permitir a Gómez viajar a la cumbre de la OTAN en Turquía, pero sí a la graduación de su hija en Londres.