El Ayuntamiento de Aretxabaleta volverá a sacar a licitación la explotación del bar Uretz, ubicado en el antiguo convento de Santa Rita, una vez que el contrato con DebaTEA Elkartea, actual gestora del establecimiento, concluya el próximo 31 de julio. El nuevo concurso mantendrá, en líneas generales, las mismas condiciones que el anterior, aunque incorporará varias novedades, entre ellas un comedor para personas mayores de 65 años y mejoras en el acondicionamiento acústico del local. El contrato vigente, firmado por un año y con posibilidad de prorrogarse por otros dos, no se renovará después de que la adjudicataria haya comunicado su decisión de no continuar al frente del servicio.
Los pliegos de la licitación deberán recibir el visto bueno del Pleno antes de su publicación. Según avanza el Gobierno municipal, la previsión es abrir el proceso, como muy tarde, “durante la semana del 20 de julio”. A partir de ese momento, las personas interesadas dispondrán de 25 días naturales para presentar sus ofertas. El establecimiento permanecerá cerrado durante todo agosto y el objetivo del Consistorio es que vuelva a abrir sus puertas “a mediados de septiembre” con una nueva gestión, por lo que anima a quienes estén interesados a participar en la convocatoria.
Desde su inauguración, oficialmente en agosto del año pasado, el bar ha estado en manos de DebaTEA Elkartea, asociación que trabaja para sensibilizar sobre el trastorno del espectro autista, darle visibilidad y defender los derechos de las personas autistas y de sus familias.
Diversas generaciones
El negocio hostelero Uretz cumpliría el próximo mes su primer año de actividad, después de que el Ayuntamiento rehabilitara una parte del convento para alojar este servicio, el Espacio de Promoción de la Autonomía (ASE), las oficinas de la asociación de personas jubiladas Basotxo y la sala multiusos en la capilla. El Gobierno municipal realiza “un balance positivo” de este primer ejercicio y considera que el bar se ha consolidado como un lugar de encuentro “para diferentes generaciones”.
Aunque las personas jubiladas disfrutan de un descuento del 20% en determinados productos, los responsables municipales insisten en que el proyecto no se concibió como un espacio exclusivo para este colectivo. A su juicio, la ubicación del local ha favorecido que, con el paso de los meses, Uretz haya ido atrayendo “a una clientela cada vez más diversa”.
Comedor de lunes a viernes
Así, la principal novedad de la próxima etapa será la puesta en marcha de un servicio de comedor, de lunes a viernes, dirigido a personas mayores de 65 años. La iniciativa forma parte del proyecto POBA (Bienestar de las Personas desde una Mirada Múltiple), impulsado por los Servicios Sociales municipales, el departamento de Salud del Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Según explican los técnicos municipales, el futuro recurso persigue un doble propósito: “garantizar una alimentación adecuada y saludable a las personas usuarias y ofrecer un espacio de encuentro para quienes viven solas”, favoreciendo las relaciones sociales y contribuyendo a prevenir situaciones de soledad no deseada.
Aislamiento acústico
El nuevo pliego contempla, asimismo, la colocación de paneles acústicos para reforzar el aislamiento del establecimiento y evitar que el ruido generado en el interior se transmita al exterior.