El 13 de octubre, festividad de San Fausto, el municipio de Basauri se vuelca con su patrón en una programación matinal que combina devoción religiosa, cultura popular y sentimiento de pertenencia al municipio. A mitad de mañana, después de que los pasacalles de txistularis y las dianas han ido despertando cada rincón del casco urbano, la atención ha tenido como epicentro la emblemática calle San Fausto. A las 11.30 horas, tal y como manda la tradición, la talla del Santo ha sido sacada en procesión a hombros de cuatro integrantes de la cuadrilla Txikerrak para recorrer, a través de empinadas callejuelas, el trayecto que les separa de la iglesia de San Pedro.
Abriendo la comitiva ha ido la querida Eskarabillera y, por detrás, la Banda Aiara acompañando con su música un acto presidido por el alcalde, Asier Iragorri, acompañado de los alcaldes txikis, Inhar y Naroa, y de integrantes de la directiva de Herriko Taldeak.
Una vez en el templo, centenares de basauritarras han asistido a la misa de las 12.00 horas, en honor a San Fausto y en recuerdo de los difuntos de las 16 cuadrillas festivas. Mientras tanto, en el exterior, numerosas personas han aprovechado para hacerse fotos con la alegre y querida Eskarabillera.
Terminado el oficio religioso, el foco de atención se ha desplazado a la anexa y renovada plaza San Fausto que ha servido de escenario para la interpretación de la Sokadantza, ejecutada con precisión por los dantzaris de Edurre en una plaza abarrotada y entregada al ambiente festivo. El protagonismo, en esta ocasión, fue de los hombres que, tal y como es costumbre, fueron invitando a chicas del público a unirse al baile.
Procesión de San Fausto en Basauri
Un gran banquete para 3.319 comensales
Una vez finalizado el acto, el epicentro de la actividad festiva se ha trasladado al parque Bizkotxalde. Un incontable número de mesas alineadas esperaban la llegada de los 3.319 comensales de las 16 cuadrillas en lo que es, sin duda, el gran banquete de los Sanfaustos. Eso sí, antes de servir los platos, cada una de las agrupaciones festivas ha cumplido con la costumbre de pasar por el photocall oficial de la jornada.
A pocos metros, responsables de la empresa de catering Las Ruedas tenían preparados los dos menús del agasajo gastronómico: fideuá de marisco y salchichas o patatas a la riojana y lomo con pimientos y tomate. Y de postre "tarta de hojaldre", han indicado. Están muy acostumbrados a elaborar ingentes cantidades de raciones "porque en Calatayud suministramos durante cinco días, comida y cena, a 5 o 6 peñas a la vez, y cada una de ellas puede tener 800 integrantes". Aún así, han calificado de "increíble" el ambiente y la logística de una comida de cuadrillas de Basauri a la que llevan acudiendo tres ediciones. "Y la primera de ellas, que cayó en fin de semana, reunió a 4.600 personas", han recordado.
Quienes nunca faltan a la cita son Fernando, Inma, Itziar, Silvia y Maider, una familia unida y fiel a los colores Itsaslapurrak. "Es un día muy especial. En mi caso, todos los años intento acudir a la procesión y a la misa, a rezar por los que no han ido", ha comentado con ironía Inma, mirando de reojo a algunos de sus acompañantes. Junto a Fernando, forma parte del grupo de fundadores de la cuadrilla "hace ya unos 50 años" y aunque reconoce que los Sanfaustos "han cambiado mucho desde entonces" también ha asegurado que "las fiestas de ahora están muy bien" y ha definido la comida con una sola palabra: "hermandad".
En muchos de los casos, la pertenencia a una cuadrilla es una tradición que pasa de padres a hijos. Ejemplo de ello es la familia Gogenola. "Para nosotros es un sentimiento. Como ser del Athletic", han afirmado, con orgullo, los dos progenitores acompañados de su hija y su hijo. "Aunque tengan amigos de otras cuadrillas, ellos son de Zigorrak". Tras tres intensos días festivos, ambos vástagos aún tienen fuelle "para afrontar el día de San Fausto con muchas ganas" y de compartir mesa y mantel "y disfrutar con los 300 integrantes de Zigorrak que se han apuntado a la comida".
Y la demostración de que los Sanfaustos de Basauri traspasan las fronteras locales es el caso de Karmele. Vecina de Santurtzi, "mi pareja es de aquí y llevo viniendo ya cinco años a las fiestas" como una más de Txikerrak. Este 2026 está siendo, además, muy especial puesto que es la cuadrilla encargada de "cargar y llevar a la Eskarabillera a todos los eventos haciendo, casi, malabares para poder llegar a todo", ha comentado con humor.
Irrintsis y sokatira
En un distendido y animado ambiente de hermanamiento ha discurrido la comida hasta que, sobre las 16.00 horas y, como siempre durante los postres, ha dado inicio el Concurso Intercuadrillas de Irrintzis en el que han participado tanto txikis como mayores.
Y la competitividad entre las agrupaciones festivas se ha seguido poniendo a prueba con el posterior campeonato de sokatira y de lanzamiento de txapela txiki y handi.